11 razones científicas para incluir más espinacas en tu alimentación
En 2025, esta verdura de hoja verde sigue siendo una de las opciones más nutritivas y versátiles para incluir en tu dieta.
Las espinacas, protagonistas de los dibujos animados de Popeye, no solo son un ícono cultural, sino también un superalimento con beneficios comprobados para la salud. En 2025, esta verdura de hoja verde sigue siendo una de las opciones más nutritivas y versátiles para incluir en tu dieta. Aquí te presentamos 11 razones científicas para consumir más espinacas y transformar tu salud.
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Las espinacas son un aliado para las personas con diabetes. Una taza aporta el 40 % de la dosis diaria recomendada de magnesio, que ayuda a regular el azúcar en sangre. Además, contienen ácido alfa lipoico, un antioxidante que mejora la sensibilidad a la insulina, según estudios de la Universidad Estatal de Oregón.
Los carotenoides presentes en las espinacas actúan como antioxidantes, eliminando radicales libres que pueden dañar las células. El Instituto Americano de Investigación del Cáncer destaca que estos compuestos pueden reducir el riesgo de ciertos tipos de cáncer, como el de mama.
Ricas en potasio, folato y magnesio, las espinacas son ideales para quienes buscan controlar la presión arterial alta. Estos nutrientes son clave en la dieta DASH, recomendada para la salud cardiovascular.
Aunque las espinacas contienen oxalatos que dificultan la absorción de calcio, son una excelente fuente de vitamina K, esencial para aumentar la densidad ósea y prevenir fracturas, según la Fundación Nacional de Osteoporosis.
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Gracias a su alto contenido de fibra soluble e insoluble, las espinacas ayudan a mejorar la digestión y aliviar el estreñimiento. Una taza de espinacas cocidas aporta 4,3 gramos de fibra, el 17 % de la ingesta diaria recomendada.
Una taza de espinacas cocidas contiene 6 miligramos de hierro, cubriendo el 36 % de la dosis diaria recomendada. Esto las convierte en una opción ideal para vegetarianos y personas con deficiencias de hierro.
Las vitaminas A y C en las espinacas promueven la producción de sebo, que lubrica la piel y el cabello, y fortalecen las uñas gracias al colágeno.
Las espinacas contienen más potasio que los plátanos, lo que ayuda a mantener la salud ósea, muscular y digestiva, además de reducir el riesgo de osteoporosis y accidentes cerebrovasculares.
La luteína, un antioxidante presente en las espinacas, reduce el riesgo de cataratas y degeneración macular relacionada con la edad, según la Asociación Americana de Optometría.
Con solo 6.9 calorías por taza, las espinacas son ideales para dietas de pérdida de peso. Además, su extracto puede mantenerte saciado y reducir los antojos, según estudios publicados en el Journal of the American College of Nutrition.
La vitamina K en las espinacas es esencial para la coagulación sanguínea y la recuperación de lesiones. También beneficia la salud cardiovascular, según investigaciones recientes.
Las espinacas son un superalimento con beneficios que van desde la prevención de enfermedades hasta el cuidado de la piel y el cabello. Inclúyelas en tu dieta diaria y descubre cómo pueden transformar tu salud.
Tomado de The Healthy.com. 11 Benefits of Spinach That Will Convince You to Eat More Leafy Greens