Muchos de los infartos cerebrales (EVC) más graves no ocurren “de la nada”. Antes, el cuerpo suele lanzar un aviso: el Ataque Isquémico Transitorio (AIT), también llamado “mini infarto cerebral”. Sus síntomas pueden ser breves y hasta parecer leves, pero ignorarlos es un error que puede costar la vida. Expertos en neurología describen el AIT como el grito del cerebro de que estás en alto riesgo de un infarto mayor.
¿Qué es un AIT y por qué ocurre?
Un AIT se produce cuando el flujo de sangre a una parte del cerebro se interrumpe de manera temporal: los síntomas aparecen y luego se resuelven en menos de 24 horas, a veces en cuestión de minutos. A diferencia de un infarto cerebral completo, no deja daño permanente visible en las pruebas de imagen, pero el riesgo de un evento mayor se dispara.
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Las causas más frecuentes son:
- Placa de grasa (aterosclerosis): depósitos en las arterias del cuello (carótidas) o del cerebro que estrechan el paso de la sangre y pueden producir pequeños bloqueos.
- Coágulos “viajeros”: un coágulo que se forma en el corazón (por ejemplo, en personas con fibrilación auricular) se desprende y viaja hasta atascar una arteria cerebral.
- Descensos bruscos de presión arterial: caídas repentinas de tensión que reducen el aporte de oxígeno al cerebro en zonas ya vulnerables.
Después de un AIT, el riesgo de un infarto cerebral completo es máximo en las primeras 48 horas.
Cómo identificarlo: El método BE-FAST
El riesgo de un infarto total es máximo en las primeras 48 horas tras un AIT. Usa este acrónimo para actuar de inmediato:
- B (Balance): Pérdida repentina del equilibrio o dificultad para mantenerse en pie.
- E (Eyes – Ojos): Visión borrosa, doble o pérdida de vista en uno o ambos ojos (a veces se ve como una sombra gris).
- F (Face – Cara): Un lado de la cara se siente adormecido o la boca se ve caída al intentar sonreír.
- A (Arm – Brazo): Debilidad repentina en un brazo o pierna, generalmente de un solo lado del cuerpo.
- S (Speech – Habla): Dificultad para pronunciar palabras, lenguaje arrastrado o incapacidad para entender lo que otros dicen.
- T (Time – Tiempo): Si notas cualquiera de estas señales, aunque duren solo un minuto, llama a emergencias (911) de inmediato.
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No esperes a que los síntomas pasen
La diferencia entre un AIT y un infarto cerebral permanente es el tiempo. Uno en cada cinco personas que tienen un aviso de este tipo sufrirá un infarto completo en los siguientes tres meses si no recibe tratamiento.
Un diagnóstico temprano permite iniciar medicamentos antiplaquetarios o procedimientos quirúrgicos que pueden limpiar las arterias y salvar tu autonomía y tu vida.