Conoce más de cerca los riñones, este par de órganos vitales así como las tres pruebas sencillas que pueden ayudarte en la detección de la enfermedad renal.
Los riñones son un par de órganos vitales que realizan varias funciones para mantener la sangre limpia y químicamente equilibrada. Entender cómo funcionan los riñones puede ayudar a una persona a mantenerlos sanos.
A continuación, te presentamos 9 datos que tal vez desconocías de este órgano:
Forma de frijol
Son órganos en forma de frijol; cada uno más o menos del tamaño de un puño. Se localizan cerca de la parte media de la espalda, justo debajo de la caja torácica (las costillas), uno a cada lado de la columna vertebral.
Desechos que se convierten en orina
Son avanzadas máquinas de reprocesamiento. Cada día, los riñones de una persona procesan aproximadamente 190 litros de sangre para eliminar alrededor de 2 litros de productos de desecho y agua en exceso.
Los desechos y el agua en exceso se convierten en orina que fluye hacia la vejiga a través de unos conductos llamados uréteres. La vejiga almacena orina hasta que la libera al orinar.
Permiten desechar todo lo malo
El cuerpo usa la comida para obtener energía y repararse a sí mismo. Después de que el cuerpo toma lo que necesita de los alimentos, los desechos se envían a la sangre. Si los riñones no los eliminaran, estos desechos se acumularían en la sangre y dañarían el cuerpo.
Función Renal
Las personas con dos riñones sanos tienen el 100 por ciento de la función de sus riñones. Una reducción pequeña o leve de la función de los riñones, hasta un 30 ó 40 por ciento, sería muy difícil de percibir. Cuando la función de los riñones de una persona es menor de 25 por ciento ocurren problemas de salud graves.
Problemas en los riñones
Las dos causas más comunes de insuficiencia renal son la diabetes y la presión arterial alta. La mayoría de las enfermedades de los riñones atacan simultáneamente a ambos riñones. Las personas con antecedentes familiares de cualquier tipo de problema renal también corren el riesgo de padecer insuficiencia renal.
Enfermedad renal diabética
El daño a las nefronas provocado por la glucosa en la sangre se llama enfermedad renal diabética. La diabetes es una enfermedad que evita que el organismo use la glucosa, una forma de azúcar, como debería. Si la glucosa permanece en la sangre en vez de descomponerse, puede actuar como un veneno.
Mantener bajos los niveles de glucosa en la sangre puede demorar o prevenir la enfermedad renal diabética.
Enfermedad prevenible
La enfermedad renal diabética puede prevenirse. Puede prevenir la nefropatía diabética si mantiene la glucosa en la sangre dentro del rango objetivo.
Las investigaciones han probado que un estricto control de la glucosa reduce en un tercio el riesgo de microalbuminuria y los llamados inhibidores de la dipeptidil peptidasa 4 (DPP-4) ayudan a mejorar la hemoglobina glucosilada sin causar hipoglucemia, además de no causar aumento de peso.
Enfermedad renal crónica
La mayoría de los problemas renales ocurren lentamente. Una persona puede tener enfermedad renal “silenciosa” durante años. La pérdida gradual de la función renal se conoce como enfermedad renal crónica (ERC) o insuficiencia renal crónica.
Las personas con ERC pueden llegar a padecer una insuficiencia renal permanente. También corren un alto riesgo de fallecer debido a un derrame cerebral o ataque al corazón.
Pruebas sencillas de detección
La National Kidney Foundation, que en español se llama la Fundación Nacional del Riñón, recomienda tres pruebas sencillas para detectar la enfermedad renal: una medición de la presión arterial, una comprobación rápida de proteína o albúmina en la orina, y un cálculo de la tasa de filtración glomerular (glomerular filtration rate, GFR por sus siglas) con base en una medición de creatinina en suero.