Un gran estudio internacional mostró que 99% de los infartos y los accidentes cerebrovasculares (ACV) se relacionan con solo cuatro factores de riesgo modificables: presión arterial, colesterol, azúcar en sangre y tabaquismo.
En México, las enfermedades del corazón se mantienen como una de las principales causas de muerte cada año.
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El estudio que encendió las alertas
Una investigación publicada en el Journal of the American College of Cardiology analizó datos de más de 9 millones de adultos en distintos países.
La conclusión fue contundente: casi todas las personas que sufrieron un infarto o un ACV tenían al menos uno de estos cuatro factores alterados antes del evento.
Contexto en México
En México, las enfermedades del corazón se encuentran entre las principales causas de muerte, junto con la diabetes y otros padecimientos crónicos.
En 2024 se reportaron más de 800 mil defunciones en el país, y una proporción importante se atribuye a enfermedades cardiovasculares.
Los 4 factores de riesgo principales
1. Hipertensión arterial
La presión arterial elevada es el factor que más se repite antes de un evento cardiovascular mayor. A nivel global, el estudio señala que controlar la hipertensión de forma agresiva podría prevenir una gran parte de infartos y ACV.
En México, alrededor de un tercio de los adultos presenta hipertensión, con prevalencias cercanas a 31–33% en hombres y mujeres. El problema es que muchas personas no saben que la padecen, lo que retrasa el tratamiento.
2. Colesterol alto
El colesterol elevado favorece la formación de placas en las arterias, que pueden obstruir el flujo sanguíneo al corazón o al cerebro. El estudio internacional incluye la dislipidemia (colesterol y grasas en sangre alterados) como uno de los cuatro ejes críticos que anteceden a la mayoría de los infartos y ACV.
Cambios en la alimentación (menos grasas saturadas, más fibra, vegetales y pescado) y la actividad física regular son medidas clave para reducir este riesgo.
3. Tabaquismo
El consumo de tabaco, ya sea en cigarros tradicionales o electrónicos, multiplica el riesgo de enfermedad cardiovascular. El estudio muestra que el tabaquismo aparece una y otra vez en el historial de quienes desarrollan infartos o eventos cerebrovasculares.
En México, la prevalencia de consumo de tabaco en adultos ronda cerca del 18%. Dejar de fumar reduce el riesgo de forma progresiva desde los primeros meses y sigue bajando con los años.
4. Niveles altos de azúcar en la sangre
La hiperglucemia y la diabetes tipo 2 dañan los vasos sanguíneos y aumentan de manera importante el riesgo de infartos, ACV e insuficiencia cardíaca.
El estudio encontró que tener glucosa elevada fue uno de los cuatro factores más frecuentes antes de un evento cardiovascular grave.
En México, la prevalencia de diabetes en adultos se ha estimado por arriba del 18%, sumando casos diagnosticados y no diagnosticados.
Muchos pacientes cursan años sin síntomas claros, lo que hace fundamentales los chequeos regulares.
¿Qué puedes hacer para prevenir?
- Vigilar tu presión arterial con mediciones periódicas y seguir el tratamiento indicado si tienes hipertensión.
- Realizar análisis de laboratorio para revisar colesterol y glucosa al menos una vez al año, especialmente si tienes más de 40 años o antecedentes familiares.
- Mantener una alimentación equilibrada, baja en grasas saturadas, azúcares y ultraprocesados, y rica en frutas, verduras y granos integrales.
- Hacer actividad física de forma regular (al menos 150 minutos semanales de ejercicio moderado, como caminar rápido).
- Dejar de fumar y buscar apoyo médico o programas especializados si lo necesitas, ya que existen terapias farmacológicas y psicológicas eficaces.
La evidencia es clara: la gran mayoría de los infartos y ACV no son inevitables y están fuertemente ligados a estos cuatro factores, que sí se pueden detectar y controlar.