Beneficios del ginseng: La raíz “lo cura todo”
Su raíz es la parte de la planta que se utiliza con fines medicinales y ha sido un pilar de la medicina china durante milenios.
El ginseng es una planta del género panacea, del griego Panax que significa “lo cura todo”. Tiene una larga tradición medicinal en las culturas asiáticas y americanas. Sus raíces contienen sustancias químicas activas llamadas ginsenósidos, a los que se atribuye, en buena medida, sus propiedades medicinales como reconstituyente físico, mental y sexual.
Hay tres tipos principales de ginseng: el americano, el siberiano y el coreano siendo este último conocido como ginseng rojo y considerado el más estimulante.
Está casi extinto en la naturaleza y la mayor parte del consumo proviene de plantaciones. Es esta una planta de crecimiento lento, que necesita madurar durante seis años para poder ofrecer el máximo de sus propiedades, además la planta puede permanecer latente durante años, lo que dificulta aún más encontrarla en estado salvaje.
Estos aspectos aumentaron la leyenda en torno a esta planta. Durante siglos el ginseng era un lujo reservado a emperadores, pero gracias a su cultivo especializado hoy es asequible, aunque determinadas raíces pueden tener un precio estratosférico.
Tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias beneficiosas para nuestro cuerpo. Ya que contiene potentes ginsenósidos que actúan como agentes antiinflamatorios. Por lo tanto, el extracto de ginseng coreano puede ayudar a reducir los síntomas de la artritis, así como también el dolor y la inflamación de las articulaciones. Esta podría ser una buena noticia para las rodillas, los hombros y otras articulaciones doloridas.
También se cree que reduce el dolor abdominal, como ocurre con el SII (Síndrome del Intestino Irritable), que puede ser causado por una inflamación.
El ginseng podría ayudar a mejorar las funciones cerebrales, como la memoria, el comportamiento y el estado de ánimo. De acuerdo a un estudio que siguió a 30 personas sanas que consumieron 200 mg de Panax ginseng diariamente durante cuatro semanas. Al final del estudio, mostraron una mejoría en la salud mental, el funcionamiento social y el estado de ánimo. Sin embargo, estos beneficios dejaron de ser significativos después de 8 semanas, lo que sugiere que los efectos del ginseng podrían disminuir a través de un uso prolongado.
La investigación ha demostrado que el ginseng puede ser una alternativa útil para el tratamiento de la disfunción eréctil en los hombres. Parece que los compuestos que contiene pueden proteger contra el estrés oxidativo en los vasos sanguíneos y tejidos en el pene y ayudar a restablecer la función normal. Asimismo, un estudio ha demostrado que el ginseng puede promover la producción de óxido nítrico, un compuesto que mejora la relajación muscular en el pene y aumenta la circulación sanguínea.
Se ha demostrado que el ginseng ayuda a combatir la fatiga y a otorgarnos mayor energía. Este aumento de la resistencia se debe, principalmente, a la acción del ginseng sobre el sistema nervioso central (SNC) disminuyendo el consumo cerebral de oxígeno, actuando, además, sobre los neurotransmisores como la dopamina y la serotonina.
El ginseng como todo tratamiento natural, requiere de cierto cuidado en su administración. A este respecto, los especialistas no recomiendan tomar ginseng junto con antidepresivos llamados inhibidores de la monoamina oxidasa, por cuanto puede ocasionar episodios maníacos.
Al mismo tiempo, está contraindicado su uso si se está ingiriendo medicamentos para problemas cardíacos, al menos no sin antes consultar primero con su médico.