Comparten muchos de los componentes con el ajo, como son la vitamina C, los minerales, los flavonoides y un aceite esencial.
La capacidad expectorante, antibacterial y antimicótica es mucho más efectiva después de molerla o aplastarla.
Actúa de forma beneficiosa sobre los lípidos en la sangre, pues reduce los efectos nocivos de las grasas saturadas en la digestión, así como la acumulación de placas adiposas. Además:
- Contrarresta la elevación de glucosa en la sangre
- Disminuye la formación de coágulos
- Reduce considerablemente el riesgo de contraer ciertos cánceres, especialmente de estómago.
Remedio casero muy versátil
- Para aliviar el dolor de oído, coloca un trozo pequeño, ligeramente hervido, en la parte externa del mismo.
- El jarabe fresco de cebolla es un gran expectorante desinfectante. Se hace colocando cebolla y azúcar en partes iguales en un frasco, después vacias el líquido que se forma pocas horas después.
- Una compresa de cebolla asada sobre una articulación adolorida alivia el extremo malestar de la gota.
A fin de lograr cambios importantes en los lípidos en la sangre y alcanzar los efectos anti infecciosos, es necesario comer al menos media cebolla fuerte y cruda al día.
Te recomendamos leer: Remedios para el hipo
Cuidado: la cebolla cruda podría provocar sobrecalentamiento o ser excesivamente estimulante para algunas personas, causando indigestión.
¿Conoces otros usos medicinales de la cebolla?
Tomado de Guia de Bienestar Selecciones