Buenas noticias para quienes no pueden empezar el día sin su dosis de cafeína. Una investigación publicada en JAMA y liderada por el Dr. Daniel Wang, de la Escuela de Salud Pública de Harvard, analizó a más de 130,000 personas durante hasta 40 años y encontró que el consumo regular de café y té con cafeína se asocia con una mejor salud cerebral a largo plazo.
Puedes leer: ¿Dolor de rodilla? La semaglutida podría proteger tu cartílago, según estudio
Las cifras que ilusionan a los amantes del café y el té
El estudio integró datos de amplias muestras de seguimiento (Nurses’ Health Study y Health Professionals Follow-Up Study) con resultados coherentes.
- Bebedores de café con cafeína: tuvieron alrededor de 18% menos riesgo de desarrollar demencia que quienes casi no consumían café.
- Bebedores de té con cafeína: presentaron cerca de 14–15% menos riesgo de demencia con al menos una taza diaria.
- Dosis “ideal”: el mayor beneficio se observó en quienes tomaban 2 a 3 tazas de café o 1 a 2 tazas de té al día; por encima de esa cantidad, el beneficio se mantenía pero ya no aumentaba.
Además, las personas con mayor consumo de café con cafeína reportaban menos quejas subjetivas de memoria y, en un subgrupo que hizo pruebas cognitivas, mostraron un declive algo más lento, equivalente a unos meses de “ventaja” en el envejecimiento cerebral.
¿Por qué el descafeinado no protege igual?
El efecto protector no se observó con el café descafeinado. Esto sugiere que la cafeína podría desempeñar un papel importante, junto con otros compuestos bioactivos del café y el té, como los polifenoles, que ayudan a reducir la inflamación y el daño oxidativo, procesos clave en el envejecimiento del cerebro.
Los investigadores aclaran que todavía no se puede señalar un solo ingrediente “mágico”, y que se necesitan estudios adicionales para entender con precisión qué combina de la cafeína y otros compuestos genera este efecto.
Otro tema: El café maya que volvió a casa: capomo, la semilla ancestral que hoy reconquista las tazas
No es una bebida milagrosa: el café suma, no sustituye
Expertos consultados por medios científicos coinciden en un punto: el café y el té con cafeína no reemplazan otros hábitos saludables. Para mantener el cerebro joven, estos factores siguen siendo fundamentales:
- Dormir bien: la higiene del sueño es clave para consolidar la memoria y “limpiar” el cerebro de desechos metabólicos.
- Moverte más: la actividad física regular mejora la circulación cerebral y reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, que también afectan la memoria.
- Cuidar tu vida social: conversar, convivir y mantener vínculos significativos protege frente al aislamiento y se asocia con menor deterioro cognitivo.
Los autores recuerdan, además, que se trata de un estudio observacional: muestra una relación fuerte y coherente entre cafeína y menor riesgo de demencia, pero no prueba al 100% que el café por sí solo sea la causa.
Disfruta tu café… pero con consciencia
Si ya disfrutas de tu café o té diario, estos resultados te permiten hacerlo con un poco más de tranquilidad: tu ritual podría estar aportando algo a la salud de tu cerebro a largo plazo.
Sin embargo:
- Si tienes ansiedad, insomnio, hipertensión o problemas cardíacos, es importante consultar con tu médico antes de aumentar la cantidad de cafeína.
- Evita los excesos, las bebidas llenas de azúcar y las porciones gigantes de café que pueden irritar el estómago o alterar el sueño.
Como en casi todo lo que tiene que ver con la salud, la clave está en el equilibrio: combinar 2–3 tazas de café o 1–2 de té con una buena alimentación, movimiento diario, descanso adecuado y vínculos sanos parece ser una de las fórmulas más sencillas para mantenernos activos, alertas… y con una mente más protegida frente al paso del tiempo.