Prepararse para una vejez activa y saludable va más allá de ahorrar para el futuro o mantenerse saludable. Hay factores biológicos, psicológicos, sociales, culturales y hasta espirituales que deben ser atendidos desde temprano para propiciar una adultez mayor en buen estado físico y mental.
“Los seres humanos son autores de su propio envejecimiento, un 25 por ciento depende de la genética y un 75 por ciento de factores ambientales o conductuales”, explica la gerontóloga Mauren Mora, quien colabora en el Proyecto Educativo para la Persona Adulto Mayor en el Tecnológico de Costa Rica.
Según la Organización Mundial de la Salud, el envejecimiento activo es el proceso por el que se optimizan las oportunidades de bienestar físico, social y mental durante toda la vida, con el objetivo de ampliar la esperanza de vida saludable, la productividad y la calidad de vida en la vejez”.
Según detalla Mora, esa definición no sólo contempla el envejecimiento desde la atención sanitaria, sino que incorpora todos los factores de las áreas social, económica y cultural que afectan al envejecimiento de las personas.
Aquí cinco recomendaciones para que las personas trabajadoras se preparen desde ahora para tener una vejez activa, con un amplio concepto del bienestar
1. Fomentar las buenas relaciones con compañeros, vecinos, amigos y la familia, esto ayuda a vivir mejor
- Reduce el riesgo de fallecimiento
- Reduce la vejez
- Mantiene cognitivamente activo al ser humano
- Reduce el riesgo de enfermedades
- Disminuye la depresión y la ansiedad
- Reduce el sobrepeso, ya que la socialización disminuye la ingesta de comida
2. Realizar actividades de estimulación cognitiva reduce significativamente la presencia de demencias
- Juegos de mesa
- Pintura, arte, música
- Rompecabezas, sudokus, sopas de letras, mandalas
- Estas actividades permiten a la vez la socialización, desarrolla destrezas y generan felicidad
3. Una dieta a base de verduras, vegetales, proteínas y minerales
- Comer poco
- Hidratarse lo suficiente de acuerdo al peso y tamaño
4. Muévete
- Por supuesto que una práctica deportiva es importante, pero nuestros abuelos y bisabuelos no asistían a gimnasios, simplemente se desplazaban grandes trayectos y portaban cargas lo suficiente para mantener el cuerpo con un ejercicio aeróbico que estimulaba su sistema cardiovascular y músculo esquelético.
- Camina más y deja a un lado el sedentarismo, utiliza menos dispositivos electrónicos que inciten a sentarse (computador, teléfono, televisor, automóvil, autobús, entre otros).
5. Tener un proyecto de vida mantiene al ser humano vivo, activo y esperanzado
- Aumenta la autoestima, te sentirás útil e integrado y, sobre todo, generará felicidad
- Siempre debe tenerse un plan en la vida: estudio, familia, viajes, actividades de aprendizaje, integración a grupos comunales o de trabajo, aprender nuevas cosas y cumplir los sueños
- Lo que se haga, se debe hacer con amor, pues quien ama nunca envejece
Fuente: Tecnológico de Costa Rica