1. Durante la compra
Cuando estés eligiendo el paquete de huevos que te llevarás a casa, revisa detenidamente su fecha de caducidad y asegúrate de que tengan, por lo menos, diez días de vida en relación a su fecha de consumo preferente.
2. Cuando estés en casa
En cuanto llegues a tu hogar, procura llevarlos lo más pronto posible a tu refrigerador y no los saques hasta antes de consumirlos, ya que al exponerlos a la temperatura ambiente puedes provocar la condensación en la superficie del cascarón, lo que disuelve su capa natural y los expone al ataque de bacterias.
También es importante que programes tu refrigerador para que tenga temperaturas de entre 1 y 10 grados centígrados, además de sacar solamente las piezas que usarás al momento y desechar los que estén sucios, rotos o agrietados.
3. Al momento de cocinarlos
Una vez que hayas seguido los consejos anteriores y que estés a punto de prepararlos, recuerda que puedes lavarlos, pero solamente para usarlos de inmediato, nunca para guardarlos nuevamente.
También procura no cascarlos en el borde del recipiente donde los vayas a batir, ya que de este modo evitarás que caigan trocitos de cáscara en el interior.
4. No ocupes la cáscara
Otra de las recomendaciones importantes es no separar la clara y la yema con la cáscara, ya que eso facilitaría que cualquier posible contaminación exterior se diluya en la parte comestible del huevo.
Finalmente, no olvides lavarte bien las manos antes y después de manipularlos, así como las superficies y utensilios que hayas utilizado.
Con estos consejos mantendrás tus huevos en excelente estado, además de ayudar a mejorar las condiciones de los animales y de los productores encargados del proceso.
Fuente: Aires de campo