En un mundo de estímulos constantes, mantener el foco se ha convertido en una tarea heroica. Según un reciente informe de The Times, la neurocientífica Sabina Brennan advierte que hábitos que consideramos “normales” —como revisar el celular mientras trabajamos o dormir a horas irregulares— están dañando nuestra memoria de trabajo y nuestra capacidad de aprendizaje.
Los 3 enemigos de tu enfoque mental
La ciencia es clara: el cerebro humano no está diseñado para la multitarea, sino para la unidad de tarea. Estos son los factores que están “apagando” tu brillo cognitivo:
- La multitarea (Multitasking): Al saltar de una pestaña de navegador a otra, o responder mensajes mientras redactas un correo, fragmentas tu atención. Esto impide que los recuerdos se consoliden, provocando esa sensación de “olvidé lo que iba a hacer”.
- El “efecto celular” en el escritorio: No necesitas usarlo para que te distraiga. El simple hecho de tener el teléfono a la vista activa respuestas cerebrales de orientación que interrumpen el flujo de pensamiento profundo.
- El desplazamiento infinito (Scrolling): Ver videos cortos de forma continua entrena al cerebro para esperar gratificación instantánea, reduciendo nuestra tolerancia a tareas que requieren esfuerzo sostenido, como leer un libro o analizar un reporte.
Cómo “reconfigurar” tu cerebro para el éxito
La buena noticia es la neuroplasticidad: tu cerebro puede mejorar si lo desafías de la manera correcta. Aquí las estrategias recomendadas por los expertos:
- Busca la novedad: La plasticidad se activa con lo nuevo. Aprender una rutina de baile, identificar plantas en el jardín o practicar deportes estratégicos como el pádel o el squash obliga al cerebro a gestionar cargas cognitivas complejas.
- La regla del sueño: Brennan recomienda levantarse siempre a la misma hora. La regularidad estabiliza los ritmos circadianos, esenciales para la limpieza de toxinas cerebrales y la fijación de la memoria.
- Pausas inteligentes (Método pomodoro): Trabajar en bloques de 25 minutos seguidos de 5 de descanso. Para tareas de alta complejidad, se sugieren 90 minutos de foco seguidos de 20 de desconexión total.
El papel de la tecnología: ¿Aliada o enemiga?
No todo es negativo. Aplicaciones de entrenamiento cerebral como Peak, diseñadas por especialistas de Cambridge, han demostrado en estudios (publicados en Frontiers in Behavioural Neuroscience) que sesiones breves y periódicas pueden activar áreas vinculadas con la atención. La clave es el uso intencional, no el consumo pasivo.