Dos sustitutos del almidón

Si la ropa planchada se ve con poca forma, no use el almidón al planchar; mejor agregue 1 taza de leche en polvo al ciclo de enjuague.

No hay necesidad de salir corriendo a una tienda para comprar almidón para almidonar los cuellos o restituir el cuerpo a las prendas flojas. Prepare el suyo propio vertiendo 2 tazas de agua en una jarra y añadiendo 2 cucharadas de fécula de maíz. Cierre bien la tapa y agite fuerte. Ahora vierta la solución en un rociador y úsela a la hora de planchar.

Si la ropa planchada se ve con poca forma, no use el almidón al planchar; mejor agregue 1 taza de leche en polvo al ciclo de enjuague.

Hierva el algodón amarillento

Con el tiempo, el algodón blanco y el lino tienden a verse amarillentos, contrariando la frescura por la que son famosos. Deje que el sodio venga al rescate, mezclando ¼ de taza de sal y ¼ de bicarbonato de sodio con 7 l de agua en una cacerola. Hierva las prendas amarillentas durante 1 hora.

Dé brillo a los tapetes y las cortinas

Si las cortinas o los tapetes de algodón lucen tristes y quiere realzar los colores, agregue 1⁄3 de taza de sal al detergente para ropa. En caso de que el tapete sea demasiado grande para la lavadora, tállelo con un trapo limpio humedecido en agua salada.

Selecciones.com/Foto: 123RF

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