Los marcapasos actuales tienen un problema: son demasiado perfectos. Funcionan como metrónomos, con un ritmo constante y rígido que, a la larga, puede causar el “síndrome de marcapasos”. Sin embargo, el corazón humano sano no es constante; su belleza reside en su variabilidad.
Un equipo interdisciplinario argentino ha logrado descifrar las reglas matemáticas que rigen esa variabilidad y las ha trasladado a un dispositivo de nueva generación.
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El descubrimiento: El secreto está en el Nodo Sinusal
Liderados por la investigadora Isabel Irurzun, el equipo descubrió que la clave del latido no está solo en el sistema nervioso, sino en la estructura del nodo sinusal.
- Arquitectura fractal: El corazón sigue patrones matemáticos fractales que evolucionan con la edad.
- Fibrosis temprana: Los científicos detectaron que antes de que un corazón falle, su variabilidad cambia. Es un aviso temprano que ahora puede ser detectado y corregido por este nuevo dispositivo.
- Colágeno y electricidad: La red de fibras que rodea al corazón es la que realmente “dicta” el ritmo, permitiendo que el nuevo marcapasos se adapte a cada etapa de la vida.
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El avance, liderado por la investigadora del CONICET Isabel Irurzun, promueve el desarrollo de un marcapasos innovador que ya posee patente (Foto: CONICET).
Comparativa: Marcapasos tradicional vs. Innovación CONICET
| Característica | Marcapasos Convencional | Marcapasos Fractal (Argentina) |
| Ritmo de estimulación | Periódico y rígido (robótico). | Variable y dinámico (fisiológico). |
| Personalización | Estándar según la patología. | Programable según la variabilidad del paciente. |
| Prevención | Corrige el latido ausente. | Evita el síndrome de marcapasos y detecta fibrosis. |
| Tecnología | Electrónica básica de pulso. | Algoritmos basados en exponentes críticos fractales. |
Impacto en la salud pública
El ingeniero biomédico David Alejandro Jorge Tasé ya trabaja en el primer prototipo funcional. Este avance no solo es una medalla para la ciencia soberana argentina, sino que abre la puerta a:
- Terapias no invasivas: Diagnósticos precisos sin necesidad de cirugías complejas.
- Menos complicaciones: Al imitar la naturaleza, el cuerpo acepta mejor el dispositivo y se reduce el desgaste del tejido cardíaco.
- Tratamientos a medida: El médico puede programar el dispositivo para que “envejezca” o se adapte junto con el paciente.