Lo que muchos consideraban una enfermedad casi erradicada ha vuelto con una fuerza inesperada. En 2026, el sarampión dejó de ser un recuerdo de los libros de historia médica para convertirse en una alerta sanitaria global.
Desde Canadá y Estados Unidos hasta las 32 entidades de México, el virus está aprovechando las brechas en vacunación para ganar terreno otra vez.
Puedes leer: El sarampión ya está en todo México: un virus que avanza más rápido que el COVID-19
Un retroceso global sin precedentes
El panorama mundial es inquietante: países con sistemas de salud robustos están perdiendo su estatus de “libres de transmisión de sarampión”.
- Canadá: Acumula más de 5,300 casos desde el inicio del repunte en 2024 y perdió su estatus oficial de eliminación del sarampión en 2025.
- Estados Unidos: Solo en enero de 2026 se han confirmado 416 contagios, la cifra más alta en alrededor de tres décadas y con brotes distribuidos en varios estados.
- Europa: Distintos informes señalan que el virus se ha vuelto endémico otra vez en varios países, con transmisión sostenida en naciones como Reino Unido y España, donde las coberturas de vacunación cayeron en la última década.
Lo que parecía un triunfo histórico de la salud pública ahora se ve amenazado por la combinación de rezagos en vacunación, desinformación y fatiga social tras la pandemia.
México bajo la lupa: prórroga clave de la OPS
En México, la situación escaló de manera rápida en apenas un par de años. Brotes iniciados en 2025 han dado paso a cientos de casos confirmados en los primeros meses de 2026, con transmisión en múltiples estados y defunciones asociadas, sobre todo en personas no vacunadas.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS/PAHO) convocó a México y Estados Unidos a una reunión virtual el 13 de abril de 2026 para revisar su estatus de eliminación del sarampión.
Esto significa, en la práctica, que si no se contiene la transmisión comunitaria y se demuestra control epidemiológico. El país podría perder oficialmente su reconocimiento como territorio libre de sarampión endémico.
Otro tema relacionado: Sarampión en México: diez datos clave que no sabías sobre el brote actual
Dato crítico: En una comunidad sin vacunas, una sola persona enferma puede contagiar hasta a 18 más. El sarampión es uno de los virus más contagiosos que existen.
Su número reproductivo básico (R0) suele estimarse entre 12 y 18, muy por encima de otros virus respiratorios.
¿Por qué está pasando esto?
La reaparición del sarampión no es un accidente aislado, sino el resultado de varios factores que se alinearon en los últimos años. Expertos en salud pública y académicos de instituciones como la UNAM coinciden en al menos tres causas principales:
- Baja cobertura de vacunación: Para bloquear la circulación del virus se necesita que alrededor del 95% de la población tenga el esquema completo de vacuna triple viral (sarampión, rubéola y paperas). En muchos países, incluido México, la cobertura cayó por debajo de ese umbral, abriendo “bolsas” de personas susceptibles.
- Efecto post-pandemia: La pandemia de COVID-19 interrumpió campañas de vacunación rutinaria. Saturó los servicios de salud y provocó que muchas familias pospusieran la aplicación de dosis infantiles. La consecuencia está apareciendo ahora: una generación con esquemas incompletos.
- Desinformación y falsa sensación de seguridad: Al considerarse “una enfermedad del pasado” o “un sarpullido leve”, muchos padres subestimaron su gravedad o se dejaron influir por rumores contra las vacunas, olvidando que el sarampión puede, literalmente, costar la vida.
En conjunto, estos factores han erosionado décadas de avances.
Y han permitido que el virus encuentre de nuevo suficientes personas vulnerables para sostener cadenas de transmisión.
Más que un simple sarpullido: los peligros reales
El sarampión es una infección viral que se transmite por el aire cuando una persona enferma tose, estornuda o incluso respira cerca de otros, y que puede permanecer en el ambiente durante varios minutos.
Tras un periodo de incubación de 10 a 14 días, suelen aparecer fiebre alta, tos, malestar intenso, conjuntivitis y, más adelante, las características manchas rojas en la piel.
Sin embargo, lo verdaderamente peligroso son sus complicaciones, especialmente en niños pequeños, personas desnutridas o con defensas bajas:
- Neumonía: Es la causa más común de muerte por sarampión en niños, porque el virus debilita al organismo y lo deja vulnerable a infecciones respiratorias graves.
- Encefalitis: Inflamación del cerebro que puede causar convulsiones, coma y secuelas neurológicas permanentes; ocurre en aproximadamente 1 de cada 1,000 casos.
- Ceguera y sordera: Infecciones o inflamación en ojos y oídos pueden dejar daños irreversibles, incluida pérdida de la visión o de la audición.
A esto se suman otros problemas como diarrea severa, deshidratación y otitis, que en conjunto hacen del sarampión una enfermedad muy lejos de ser “leve”.
Qué debes hacer tú: vacuna triple viral SRP
La estrategia para frenar el repunte es clara y está probada: vacunarse. La vacuna triple viral (SRP: sarampión, rubéola y paperas) es segura, eficaz y la herramienta central para recuperar la inmunidad de grupo.
Niños y niñas
En México, el esquema nacional de vacunación contempla dos dosis de vacuna triple viral:
- Primera dosis: alrededor de los 12 meses de edad.
- Segunda dosis: refuerzo que históricamente se aplicaba a los 6 años, y que en distintos lineamientos recientes se ha adelantado a los 18 meses para ciertas cohortes, manteniendo refuerzos en edad escolar según año de nacimiento.
Si tienes hijos, es importante revisar su cartilla: deben contar con ambas dosis registradas. Si falta alguna o tienes dudas, acude a tu unidad de salud; en contexto de brotes, las autoridades suelen reforzar campañas y jornadas especiales.
Adultos y adolescentes
- Menores de 50 años que no recuerdan si recibieron las dos dosis o no tienen su cartilla completa pueden vacunarse de nuevo; recibir una dosis adicional de triple viral es seguro en la mayoría de los casos y ayuda a cerrar brechas.
- Profesionales de la salud, personas que viajan a zonas con brotes y quienes conviven con bebés o personas inmunocomprometidas son grupos en los que la vacunación o revacunación cobra especial relevancia.
La urgencia actual radica en recuperar rápidamente la inmunidad de rebaño antes de que el virus se establezca de forma endémica en regiones que ya lo habían eliminado.