El resurgimiento de la fiebre amarilla: ¿Estamos preparados?
La fiebre amarilla vuelve a ser una amenaza en América Latina. Aprende sobre sus síntomas, prevención y la importancia de la vacunación.
En los últimos meses, América Latina ha enfrentado un resurgimiento preocupante de la fiebre amarilla, una enfermedad viral transmitida por el mosquito Aedes aegypti. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en 2025 se han registrado casos fuera de las zonas tradicionalmente endémicas, como el estado de São Paulo en Brasil y el departamento de Tolima en Colombia. Este aumento de casos ha encendido las alarmas en la región, especialmente por el riesgo de propagación internacional.
La fiebre amarilla es una enfermedad viral hemorrágica aguda que se transmite principalmente a través de la picadura del mosquito Aedes aegypti. Su nombre proviene de la ictericia que presentan algunos pacientes, un síntoma característico de la enfermedad. Los casos moderados causan fiebre, dolor de cabeza, náuseas y vómitos, mientras que los casos graves pueden provocar fallas renales, hepáticas y cardíacas fatales.
El Aedes aegypti, conocido por transmitir también el dengue y el zika, es el principal vector de la fiebre amarilla en zonas urbanas. Este mosquito pica durante el día, especialmente al amanecer y al atardecer. Además, el cambio climático está ampliando su hábitat, aumentando el riesgo de transmisión en áreas donde antes no era común.
En 2025, los casos de fiebre amarilla se han reportado principalmente en:
Aunque en México no se ha emitido una alerta epidemiológica formal por fiebre amarilla, es crucial mantenerse atentos ante cualquier señal de la enfermedad. El Aedes aegypti, el mosquito transmisor, está presente en el país, y el cambio climático podría aumentar su actividad. Las autoridades sanitarias recomiendan verificar información oficial y considerar la vacunación si se planea viajar a zonas de riesgo. La prevención y la educación son las mejores herramientas para evitar brotes.
La vacuna contra la fiebre amarilla es la medida preventiva más efectiva. Proporciona inmunidad en el 80-100 % de las personas vacunadas dentro de los 10 días, y en más del 99 % dentro de los 30 días. La Estrategia para Eliminar las Epidemias de Fiebre Amarilla (EYE), lanzada en 2017, busca proteger a más de 1,000 millones de personas para 2026.
El resurgimiento de la fiebre amarilla en América Latina es un recordatorio de la importancia de la vigilancia epidemiológica y la vacunación. Si planeas viajar a áreas de riesgo, asegúrate de estar informado y protegido. La prevención es la mejor arma contra esta enfermedad que, aunque antigua, sigue siendo una amenaza latente.