En una conferencia ofrecida en Nueva Orleans por la Asociación Estadounidense de Diabetes en 1988, el doctor Gerald Reaven señaló que los siguientes problemas de salud suelen concurrir y quizá tengan una causa común:
- Intolerancia a la glucosa
- Resistencia a la absorción de glucosa estimulada por la insulina
- Niveles altos de glucosa
- Triglicéridos en la sangre
- Presión arterial alta
- Colesterol bueno (LAD) reducido
- Cintura muy ancha.
Los afectados corren un riesgo mayor al de la persona media de desarrollar diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares (ECV) por obstrucción o estrechamiento de las arterias.
Las condiciones que conforman el síndrome metabólico (desequilibrio de colesterol, hipertensión, etc.) elevan el riesgo de cardiopatías, pero también de agravarse unas a otras y aumentar aún más el riesgo de ECV.
Se calcula que entre 20 y 25 por ciento de la población mundial padece el síndrome metabólico. No hay consenso sobre sus causas, si bien una hipótesis atribuye la culpa a la resistencia a la insulina (condición por la cual el organismo no puede responder apropiadamente a la hormona que ayuda a las células a absorber la glucosa, y esto ocasiona una serie de desequilibrios).
En la mayoría de los casos, lo que desencadena la resistencia a la insulina es el sobrepeso combinado con la falta de actividad física.
Es posible tener sobrepeso sin desarrollar el síndrome metabólico, y éste es menos común entre las mujeres obesas que entre los hombres obesos.
“Hasta la menopausia, las mujeres producen más estrógenos, y esto se asocia con niveles altos de colesterol bueno y niveles bajos de triglicéridos”, explica el doctor Bruce Wolffenbuttel, profesor de endocrinología y metabolismo en el Centro Médico de la Universidad de Groninga, Holanda, y añade que es más probable que se produzca el síndrome metabólico cuando la grasa se concentra alrededor de la cintura; este tipo de grasa genera más proteínas potencialmente dañinas.
Si reúnes los criterios del síndrome metabólico, tu médico puede recetarte fármacos para cada condición. Hacer más ejercicio y llevar una dieta saludable es también clave para combatir todo el grupo de problemas; proponte bajar entre 5 y 10 por ciento de tu peso corporal en un año.
Si se hace un esfuerzo sistemático, el síndrome metabólico es reversible en buena medida, al igual que sus riesgos.