La fruta más apestosa del mundo ha llegado a México y ya se encuentra disponible en distintos puntos de venta.
Se trata del durián, un fruto originario del sudeste asiático que, pese a su aroma penetrante y poco agradable, es considerado un manjar por su sabor dulce y textura cremosa.
El arribo de la fruta más apestosa del mundo ha generado curiosidad entre los consumidores mexicanos, quienes se enfrentan a un producto que divide opiniones.
Mientras algunos la consideran irresistible por su sabor, otros no soportan su olor, que ha provocado que esté prohibida en hoteles y transporte público de países como Singapur, Malasia y Tailandia.
Características del durián
El durián es un fruto grande, con una cáscara cubierta de espinas y un interior suave que se consume fresco o en preparaciones como postres y bebidas.
Su olor es tan fuerte que puede impregnar espacios cerrados durante horas, lo que explica las restricciones en lugares públicos.
Entre sus características más destacadas se encuentran:
- Aroma penetrante, descrito como una mezcla de cebolla, queso y gasolina.
- Sabor dulce y cremoso, que recuerda a una combinación de plátano y almendra.
- Textura suave, ideal para postres y batidos.
- Alto valor cultural, considerado “el rey de las frutas” en Asia.
Curiosidades y recomendaciones
Quienes se animen a probar la fruta más apestosa del mundo deben considerar algunos consejos prácticos:
- Consumirla en espacios abiertos para evitar que el olor impregne el lugar.
- Guardarla en recipientes herméticos si se desea conservarla.
- Probarla en pequeñas cantidades, ya que su sabor puede resultar intenso.
El durián ha sido protagonista de debates culturales y gastronómicos. En Asia, se organizan festivales dedicados a esta fruta, mientras que en otros lugares se le considera un reto culinario por su aroma.
La llegada de la fruta más apestosa del mundo a México representa una oportunidad para explorar sabores exóticos y ampliar la experiencia gastronómica. Es un recordatorio de cómo la diversidad cultural también se refleja en la comida.