La salud intestinal en la primera infancia se ha convertido en uno de los campos más prometedores de la investigación médica. En ese contexto, un probiótico específico comienza a destacar por su impacto potencial en el desarrollo del sistema digestivo e inmunológico de los bebés: Bifidobacterium infantis.

Este microorganismo forma parte natural de la microbiota intestinal de los recién nacidos, especialmente de aquellos que son alimentados con leche materna. Sin embargo, diversos estudios advierten que su presencia ha disminuido de forma notable en las últimas generaciones, lo que ha despertado el interés de la comunidad científica.



También te puede interesar: Dieta alta en grasas: lo que debes saber

¿Qué es Bifidobacterium infantis?

Bifidobacterium infantis es una bacteria beneficiosa especializada en digerir los oligosacáridos presentes en la leche materna, compuestos que el bebé no puede procesar por sí solo. Al hacerlo, contribuye a crear un entorno intestinal saludable, favoreciendo el crecimiento de bacterias “buenas” y desplazando a microorganismos potencialmente dañinos.

Este proceso no solo mejora la digestión, sino que también influye en la maduración del sistema inmunológico durante una etapa clave del desarrollo.

También te puede interesar: ¿Carbohidratos o grasas en el desayuno? ¿Cuál es mejor para un peso saludable en hombres y mujeres?



Beneficios potenciales para la salud infantil

Investigaciones recientes señalan que la presencia adecuada de este probiótico puede estar asociada con una menor inflamación intestinal, menos episodios de cólicos, mejor absorción de nutrientes y una respuesta inmunitaria más equilibrada. Además, algunos expertos analizan su posible papel en la reducción del riesgo de alergias y trastornos digestivos en etapas posteriores de la vida.

La ausencia o baja concentración de B. infantis se ha relacionado con un desequilibrio de la microbiota, conocido como disbiosis, que podría tener efectos a largo plazo en la salud.

Un nuevo enfoque en la nutrición temprana

El creciente interés por este probiótico ha impulsado el desarrollo de suplementos específicos y nuevas líneas de investigación en nutrición infantil. Especialistas subrayan que cualquier intervención debe evaluarse\dbajo supervisión médica, especialmente en recién nacidos.

Aun así, el consenso científico apunta a que fortalecer la microbiota desde los primeros meses de vida podría marcar una diferencia significativa en la salud futura de los bebés.



RECOMENDADO

Revistas
Revista Guía de bienestar
SUSCRÍBETE A LA REVISTA