La transpiración es un fenómeno natural indispensable para desarrollar muchas de funciones del organismo. Sin embargo, problemas como el exceso de sudor (hiperhidrosis), la falta de transpiración (hipohidrosis) o desprender un hedor nauseabundo (bromhidrosis) pueden causar desde complicaciones cotidianas a dificultades de socialización, lo que se acentúa en los meses de verano.
Las funciones del sudor son compensar la temperatura corporal, eliminar sustancias de deshecho y contribuir a la formación del pH ácido del estrato córneo, barrera contra las invasiones de gérmenes, bacterias, hongos y virus que pueden dañar al organismo.
El exceso de sudor o hiperhidrosis, “a frontera entre patología y disfunción depende de la aceptabilidad de cada persona. Lo realmente patológico es sudar excesivamente poco o no hacerlo en absoluto. ¿Qué cantidad se considera como normal? Eso depende de lo que tolere cada uno.
Estos prácticos consejos de los expertos te ayudarán a evitarlo
- Compra ropa hecha de fibras naturales, como el algodón. Permiten que la piel respire, lo que reduce el olor corporal, dice el dermatólogo David Bank, director del Centro de Dermatología y Cosmética Láser en Monte Kisco, Nueva York. Evita las fibras sintéticas, como el nailon o el poliuretano, que limitan la ventilación.
- Usa prendas holgadas que permitan circular el aire alrededor del cuerpo y que el sudor se evapore. La ropa ajustada puede hacer que el sudor no encuentre escape, causando mal olor o manchas.
- Cena verduras todas las noches. Los vegetales de hoja verde oscuro (espinacas, acelgas, col rizada y perejil) son ricos en clorofila, que tiene un efecto desodorante en el cuerpo.
- Pasa por las axilas una bolita de algodón humedecida en vinagre, alcohol o peróxido de hidrógeno para eliminar las bacterias que causan mal olor.
- Por las mañanas usa talco hecho a base de fécula de maíz. Te ayudará a mantener seca la piel durante el día y reducirá el mal olor.