Si sufres de problemas de sueño a corto plazo provocados por el jet lag o por algún suceso severamente estresante, como una muerte o separación de tu pareja, entonces tomar pastillas para dormir por unos días puede ayudarte a descansar.
Es fácil engancharse y correr el riesgo de volverse adicto de ellas a sólo dos semanas de empezar el tratamiento; justo en el momento en que se vuelven menos efectivas.
Otra dificultad es que sólo tratan los síntomas y no resuelven el problema del insomnio crónico. Una vez que las has empezado a utilizar se pueden convertir en un círculo vicioso.
El medicamento para dormir provoca, potencialmente, efectos secundarios como el mareo, hinchazón facial, dolor de cabeza, síndrome de alimentación nocturna y somnolencia continua al día siguiente.
El medicamento más comúnmente prescrito es la benzodiacepina. Esta clase de fármaco se prescribe el doble a mujeres que a hombres y con más frecuencia a los adultos mayores. Los nombres genéricos y de patente incluyen: alprazolam (Xanax®), clonazepam (Rivotril®), diazepam (Valium®), flurazepam (Dalmane®), lorazepam (Ativan®), temazepam (Restoril®), y triazolam (Halcion®).
Puedes seguir estas recomendaciones para dormir:
- Despierta todos los días a la misma hora.
- Ejercítate todos los días por la mañana.
- Evita las cenas pesadas.
- Prueba con yoga, meditación, ejercicios de respiración o estiramientos ligeros para liberarte de la tensión.
- Si no tienes sueño, salte de la cama. Dar vueltas en ella no hará que te duermas más rápido.
- Reduce la cafeína y el alcohol; ambos pueden empeorar tu insomnio.
- Has de tu recamara un lugar tranquilo: NO veas ahí la televisión.
Tomado de: Stealth Health, Reader’s Digest, Canadá