Malas noticias para los carnívoros: investigadores que han examinado los resultados de tres estudios realizados a gran escala encontraron que aquellos que comían más carne roja eran más propensos a desarrollar diabetes tipo 2.
De hecho, por cada porción adicional diaria de carne roja, el riesgo de una persona de desarrollar diabetes tipo 2 aumentó un 14 por ciento.