¿Qué dice la ciencia sobre esto?
A diferencia de un alimento caducado, a simple vista los medicamentos se ven igual que el primer día (en la mayoría de los casos). No hay rastro de moho o viscosidad que nos haga dar un paso atrás.
Sin embargo, y aunque la mayoría de los medicamentos no son peligrosos después de vencer la fecha, hay algunos con los que debemos tener cuidado.
Las fechas de los medicamentos no son un indicador exacto sobre cuándo podría ser perjudicial para la salud. Son una garantía de que funcionará y hará el efecto deseado según lo previsto. Por que después de la fecha no puedes tener una seguridad total de que el medicamento funcionará de la misma forma.
El tiempo de los medicamentos varía por factores externos que pueden causar que los compuestos se descompongan más rápidamente, como por ejemplo por el calor, la humedad y la luz solar.
Tan pronto como lo abres, el contenido ya no es estéril y se vuelve rápidamente susceptible a la contaminación del medio ambiente. Por tanto, si te pasas de la fecha de vencimiento, existe la posibilidad de que estés bebiendo algo, como mínimo, desagradable.
Mejor no tomes medicamentos caducos
Tomar medicamentos vencidos es como hacer girar una ruleta de peligros potenciales. En el mejor de los casos el fármaco no funcionará igual. Y en el peor, te enfermarás.
Esto último es especialmente cierto con respecto a los medicamentos para afecciones médicas graves o potencialmente mortales.
Algunos medicamentos recetados tienen una ventana terapéutica muy pequeña, lo que significa que la dosis exacta es realmente importante en estos casos. Por todo ello, junto a la nitroglicerina hay otra serie de fármacos.
Estos son los medicamentos con los que nunca debemos “probar” si ya se venció su fecha de consumo:
- Anticonvulsivos y antiepilépticos
- Nitroglicerina
- Warfarina
- Procainamida
- Teofilina
- Digoxina
- Preparaciones tiroideas
- Paraldehído,
- Anticonceptivos orales
- Epinefrina
- Insulina
- Colirios