Estado de conservación de la jirafa
La jirafa ascendió en gravedad, pasó de estar clasificada en la Lista Roja como una especie de preocupación menor en 2008 y 2010 a ser una especie vulnerable debido a que su población había disminuido hasta un 40% en tres generaciones (desde 1985 hasta 2015).
Se estima que en 1985 había un total de entre 151,702 y 162,452 jirafas, mientras que en 2015 la cifra total se estimó en 97,562 individuos.
Por qué están en peligro de extinción
Los expertos del Servicio de vida salvaje de Kenia advierten el riesgo potencial de extinguirse que corren.
Algunas poblaciones son estables y están en aumento, mientras que otras se encuentran en declive, aunque la tendencia general actual es la reducción en el número de ejemplares.
- La pérdida de hábitat a causa de la deforestación, el cambio de uso del suelo, la expansión de actividades agricultoras y ganaderas y el crecimiento de la población humana.
- Problemas y disturbios civiles, como la violencia étnica, milicias rebeldes u operaciones militares y paramilitares.
- Cambios ecológicos como la minería, la conversión de su hábitat para la agricultura o procesos provocados por la climatología.
- La caza ilegal o furtiva, puesto que constituyen objetivos frecuentes para los cazadores en África.
Es relevante el último punto porque la carne es utilizada como fuente de alimento, la cola como matamoscas, el pelo para pulseras e hilo, la piel para fabricación de escudos, sandalias y ropas o tambores, y los tendones han sido empleados en cuerdas para instrumentos musicales. Además de que la caza de ejemplares se hace como pasatiempo.
Algunas medidas básicas para su protección son:
- Garantizar sus hábitats, reforzándolos y protegiéndolos.
- Administración de sus poblaciones para evitar que sigan disminuyendo.
- Educación a la población para inculcar los valores necesarios para conservar a uno de los animales más icónicos del mundo