Es un padecimiento de la piel de causa desconocida, se caracteriza por resequedad y sensibilidad, y ocupa uno de los primeros lugares en enfermedades de la piel en niños.
Cuando ya está avanzada, tiene impacto emocional y social en quienes la padecen, por eso es importante tratarla a tiempo. Afecta principalmente a niños, y es necesario acudir con un dermatólogo, quien es el único que puede prescribir el tratamiento más adecuado que cada paciente requiera.
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Algunos rasgos importantes
- Es una enfermedad crónica inflamatoria de la piel que se caracteriza por resequedad, comezón, inflamación y sobreinfección
- Es más frecuente en niños, hay factores de importancia relacionados con antecedentes familiares de dermatitis, rinitis alérgica o asma
- Se presenta por factores hereditarios y ambientales como rayos UV, cambios climáticos, contaminación, entre otros y se puede presentar a cualquier edad
- Debe ser tratada por un dermatólogo y es posible controlarla con emolientes que actúen sobre los 4 síntomas de la piel atópica
- 60% inicia en el primer año de edad y el 85% se presenta antes de los 5 años de edad
Algunos síntomas de la dermatitis atópica en la salud emocional de los niños
- Llanto
- Mal comportamiento
- Rechazo al tratamiento
- Cansancio
- Irritabilidad
- Asimismo, presentan cambios en la función social, tales como, aislamiento y discriminación por miedo al contagio
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Cuidados prácticos para tratar pieles atópicas
- Baño diario con agua tibia y emolientes
- Usar sustitutos de jabón para el aseo
- Lubricar con emolientes 2 veces al día toda la piel sobre todo las zonas afectadas
- Usar ropa de algodón y lavarla sin usar detergentes ni productos químicos como blanqueadores y “suavizantes” de ropa.
¿De qué forma cuidas tu piel y la de tus hijos?