Paseo de la Reforma, el corazón vibrante y elegante de la Ciudad de México, enfrenta hoy un visitante inesperado y peligroso. Lo que comenzó como avistamientos aislados en la colonia Juárez se ha convertido en una plaga de ratas documentada que pone a prueba la infraestructura y la salud pública de nuestra metrópoli en este inicio de 2026.
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Aunque ver a un roedor en una gran ciudad pueda parecer “normal”, su presencia a plena luz del día en camellones y zonas turísticas es una señal de alarma que no podemos ignorar.
Por qué la plaga de ratas va más allá del susto
Las ratas no son solo una molestia visual; son reservorios de múltiples patógenos capaces de provocar enfermedades graves en humanos. Algunas de las más relevantes en entornos urbanos son:
- Leptospirosis
Causada por bacterias del género Leptospira, que se transmiten por contacto con agua o suelo contaminado con orina de roedores. Puede causar fiebre alta, dolor muscular intenso e incluso fallas hepáticas o renales en casos graves.
- Salmonelosis y otras infecciones gastrointestinales
Las heces de roedores pueden contaminar superficies, alimentos o utensilios, favoreciendo infecciones por Salmonella y otros microbios intestinales. En una zona llena de puestos de comida y restaurantes, el riesgo aumenta si no hay higiene estricta.
- Hantavirus y otros virus zoonóticos
Aunque su circulación en ratas urbanas de Ciudad de México aún se estudia, a nivel internacional se ha descrito que estos animales pueden alojar virus respiratorios graves, transmitidos por inhalación de partículas de orina, heces o saliva secas.
Las autoridades y medios locales ya han relacionado la infestación de Reforma con un incremento en reportes de mordeduras de roedores y con el riesgo sanitario que esto implica.
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Buenos hábitos: La primera línea de defensa
Para recuperar el control de nuestras calles, la solución no depende solo de las autoridades, sino de adoptar buenos hábitos ciudadanos que corten el suministro de los roedores:
- Cero residuos orgánicos: Las ratas se quedan donde hay comida. Evita dejar restos de alimentos en jardineras o botes de basura abiertos.
- Reporte ciudadano: No normalices el avistamiento. Reporta focos de infección ante la PAOT o la Secretaría de Salud para que existan intervenciones estructurales.
- Higiene en exteriores: Si trabajas o transitas por la colonia Juárez, extrema precauciones con la limpieza de tus manos y evita el contacto directo con superficies en zonas de avistamiento.
Un espejo de la ciudad: basura, áreas verdes y desigualdad urbana
Lo que hoy ocurre en Reforma no es exclusivo de la CDMX: ciudades como París, Nueva York o Londres han enfrentado crisis similares cuando se combinan basura, construcción, cambios en el clima y falta de control integrado de plagas. En el caso de la colonia Juárez, vecinos y comerciantes señalan:
- Acumulación de residuos en camellones y alrededores de oficinas y hoteles.
- Alimentación informal de animales silvestres.
- Falta de mantenimiento constante en jardineras y áreas verdes.
La plaga de ratas es, en el fondo, un síntoma de desequilibrio urbano: cuando el espacio público se descuida, los roedores encuentran refugio, alimento y ausencia de depredadores. En ese sentido, combatirla no es solo “matar ratas”, sino replantear cómo gestionamos basura, drenaje, vegetación y educación ciudadana en una de las avenidas más emblemáticas del país.