Lo que comenzó como un problema ambiental —el exceso de desechos de conchas y la disminución de peces— terminó convirtiéndose en una historia de cooperación internacional y restauración ecológica. En las costas de Baja California Sur, una tecnología japonesa está ayudando a rescatar un ecosistema marino que se encontraba en riesgo.
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Se trata del proyecto Shell Nurse, un sistema de arrecifes artificiales que ha logrado devolver refugio, alimento y equilibrio a zonas del mar donde la vida comenzaba a desaparecer.
¿Qué es Shell Nurse y cómo funciona?
Shell Nurse es una tecnología desarrollada en Japón hace más de tres décadas. Consiste en cajas de polímero y estructuras de acero, rellenas con conchas de mariscos recicladas, que se colocan estratégicamente en el fondo marino para simular arrecifes naturales.
Estas estructuras crean espacios ideales para que peces, crustáceos e invertebrados se refugien, se alimenten y se reproduzcan. Con el tiempo, el arrecife artificial se convierte en un nuevo hábitat vivo.
En México, este sistema permitió reutilizar un residuo que antes representaba un problema ambiental y transformarlo en una solución ecológica.
De Japón a México: cómo llegó el proyecto a Baja California Sur
El proyecto comenzó a gestarse alrededor de 2016, cuando autoridades de Baja California Sur buscaron alternativas para enfrentar la caída en la población de peces y el manejo de residuos de la pesca. A través de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA), se aprobó un plan presentado por la consultora Value Frontier y la empresa Ocean Construction, responsable de implementar la tecnología.
Aunque el entorno marino mexicano es distinto al japonés, los primeros estudios demostraron que el modelo podía adaptarse con éxito a la Bahía de La Paz.
Los retos de aplicar Shell Nurse en México
Uno de los principales desafíos fue logístico. En Japón, las estructuras suelen colocarse con embarcaciones capaces de mover piezas de 30 a 40 toneladas, algo que no existía en México.
La solución fue dividir los arrecifes en piezas más pequeñas y ensamblarlas directamente en el fondo marino. A pesar de esta limitación, los resultados superaron las expectativas.
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Resultados que devolvieron vida al mar
De acuerdo con los responsables del proyecto, la reproducción de peces fue más rápida de lo previsto. Incluso se encontraron especies en riesgo utilizando las estructuras como refugio.
Hasta ahora, se han instalado 633 arrecifes artificiales Shell Nurse, que dan hogar a ocho especies de peces y más de 200 invertebrados, contribuyendo al aumento de la biomasa marina.
Además, el crecimiento de especies pequeñas como camarones y cangrejos ha fortalecido la cadena alimentaria, beneficiando a todo el ecosistema.
Satoumi: el concepto que guía la restauración marina
El proyecto forma parte de la filosofía japonesa Satoumi, que significa “hogar en el mar”. Este concepto promueve una relación equilibrada entre las comunidades humanas y el océano, donde la conservación y el uso responsable de los recursos van de la mano.
La idea central es clara: restaurar no basta si no se protege. Por ello, el éxito del proyecto también depende de la participación comunitaria y del control de la pesca para evitar una nueva sobreexplotación.
Un ejemplo de cooperación que deja huella
Shell Nurse demuestra que la tecnología, cuando se adapta al contexto local y se combina con una visión ambiental a largo plazo, puede devolver vida donde parecía perdida.
En Baja California Sur, esta innovación japonesa no solo está recuperando especies marinas, sino también mostrando que la restauración de los océanos es posible cuando ciencia, comunidad y cooperación internacional trabajan juntas.