La meningitis y la encefalitis son padecimientos donde tanto el cerebro, como las meninges, que son tres capas de membranas que se encargan de proteger nuestro órgano más importante (cerebro) y la médula espinal, se inflaman y pueden llegar a causar afecciones como ataque cerebral, sordera y otras lesiones cerebrales.
Existen varios tipos de meningitis y encefalitis, puede ser viral, que ocurre cuando un virus entra en nuestro organismo, ya sea por medio de nuestra nariz o boca y se desplaza a nuestra cabeza.
La bacteriana, que no es tan común, comienza de modo similar a como funcionan las bacterias que causan infecciones como la gripe. ¡Aguas!
En muchas ocasiones esta infección se manifiesta con síntomas muy cotidianos, por lo cual puede llegar a minimizarse, llegando a afectar de manera grave nuestra salud, por lo cual, ningún tipo de dolor de cabeza es tan poco importante como para no prestarle atención.
¿Cómo saber si padezco meningitis?
Estos son los síntomas, si padeces alguno, lo más recomendable es que acudas con un especialista:
- Fiebre repentina: de un momento a otro tu temperatura sube y es difícil de bajar.
- Dolor de cabeza insoportable e intenso: si el dolor incluso te hace llora y a pesar de tomar analgésicos no se detiene, tal vez no sea muy buena señal.
- Rigidez en el cuello: si intentas mover el cuello y mirar hacia el techo es una actividad que simplemente no puedes hacer, acude con un médico.
- Náuseas o vómitos: se trata de una expulsión dolorosa y no se relaciona con padecimientos gastrointestinales.
Si este tipo de padecimientos son identificados y tratados de manera temprana, podemos evitar problemas mucho más graves como la muerte cerebral, por lo cual, ante cualquier síntoma, lo mejor es tratarse inmediatamente.
Le puede ocurrir a cualquier persona, es decir, que no existe alguno que nos exponga más o menos. Afortunadamente, existe una cura y entre el tratamiento principal se encuentran las cortisonas.
Nunca minimices ningún dolor anormal en tu cuerpo, si existe alguna molestia, es tu cuerpo tratando de decirte que algo no está bien, y que debes acudir al médico cuanto antes.
No te automediques, porque al no saber las causas del dolor, puedes llegar a empeorarlo.
Fuente: Salud180