Las puertas y ventanas exteriores son muy susceptibles al óxido y a los daños, que pueden seguir deteriorando su estética. En lugar de sustituirlas o pintarlas, una solución casera con ingredientes de cocina fácilmente disponibles puede ayudar a eliminar o disimular el óxido.
Existen varios ingredientes de cocina que gracias a su pH o cualidades limpiadoras pueden ayudar a eliminar las zonas oxidadas de las superficies, recobrando su apariencia inicial o al menos tratando de disimular ese deterioro que se genera por diversos factores como polvo, humedad o agua en exceso.
Si quieres eliminar el óxido de las puertas o ventanas de tu casa sin tener que pintar la estructura, entonces puedes probar tres ingredientes de cocina que pueden ayudarte a disimular su aspecto y tratar de restaurar su estética con recursos sencillos, asequibles y muy fáciles de aplicar.
1.- Vinagre blanco
El vinagre blanco es muy efectivo para la disolución del óxido en todo tipo de metales, la acidez de su pH permite disolver esa apariencia dañada y recobrar su color original. Ten por seguro que obtendrás grandes resultados, especialmente en zonas elaboradas con fierro o metales que tienden a oxidarse.
- Mezcla partes iguales de vinagre blanco y agua en un recipiente.
- Sumerge un paño limpio en la solución y exprímelo ligeramente.
- Frota suavemente las áreas oxidadas de tus puertas y ventanas.
- Deja actuar durante unos 15 minutos.
- Limpia la superficie con un paño húmedo y seca con otro paño limpio.
2.- Bicarbonato de sodio con limón
Las propiedades limpiadoras del bicarbonato de sodio en conjunto con unas gotas de limón ayudarán a crear la mezcla perfecta para retirar el óxido de las superficies sin tener que gastar en caros productos y mejor darle la oportunidad a este tipo de insumos que también se utilizan de gran manera dentro de la cocina.
- Agrega 50 gramos de bicarbonato de sodio y mezcla con tres cucharadas de jugo de limón.
- Aplica de forma inmediata con ayuda de un cepillo reciclado antes de que la efervescencia de la solución pierda efecto.
- Deja reposar por aproximadamente 40 minutos, después talla con ayuda de un estropajo o retira con un trapo limpio, comenzarás a ver cómo el óxido comienza a desprenderse de la zona.
3.- Sal con limón
Este remedio es más suave, así que se recomienda para ventanas o superficies pequeñas que no necesitan de una limpieza profunda para retirar el óxido. Los granos de la sal actúan como un exfoliante, mientras que el cítrico, gracias a su acidez, ayuda a eliminar este tipo de suciedades.
- Agrega un poco de sal sobre la zona afectada
- Posteriormente, agrega el jugo de un limón; ambas cantidades dependen del tamaño de la superficie en la que desees limpiar.
- Deja actuar por lo menos por una hora, frota con un cepillo y, finalmente, seca con un trapo.
EXTRA: Aceite Vegetal
Los aceites vegetales como el aceite de coco o el aceite de oliva no solo son deliciosos en la cocina, sino que también pueden actuar como excelentes protectores antioxidantes para tus puertas y ventanas. Estos aceites crean una barrera natural que previene la formación de óxido y ayuda a mantener la integridad de las superficies metálicas. A continuación, se explica cómo utilizar este secreto de cocina:
- Aplica una pequeña cantidad de aceite vegetal en un paño limpio.
- Frota suavemente las áreas de metal para crear una capa delgada de aceite.
- Deja que el aceite repose durante unas horas.
- Limpia suavemente con un paño seco para eliminar el exceso de aceite.
Recuerda que la eficacia de este tipo de remedios también dependerá de cuán dañada esté la zona a tratar, ya que este tipo de ingredientes de cocina tiene un gran poder para eliminar el óxido, pero es posible que requieran de futuras aplicaciones para recobrar su apariencia y perfeccionar resultados en puertas, ventanas o más superficies.
Con información de Gastrolab