El virus Nipah volvió a encender las alertas internacionales tras confirmarse nuevos contagios en India. Aunque no se trata de un patógeno nuevo, sí es uno de los más letales que circulan en la naturaleza.
Su alta tasa de mortalidad, la posibilidad de transmisión entre personas y la ausencia de una vacuna o tratamiento específico lo colocan entre los virus con mayor potencial de riesgo a nivel global, según organismos internacionales de salud.
Desde hace años, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo mantiene bajo vigilancia prioritaria. La pregunta es inevitable: ¿podría convertirse en la próxima gran pandemia?
¿Qué es el virus Nipah y de dónde proviene?
El virus Nipah es una zoonosis emergente, es decir, una enfermedad infecciosa que puede transmitirse de animales a humanos.
Fue identificado por primera vez en 1998 durante un brote en criadores de cerdos en Malasia y Singapur, aunque su reservorio natural son los murciélagos frugívoros del género Pteropus, conocidos como murciélagos de la fruta.
Se transmite de animales a humanos y también entre personas por contacto estrecho.
Estos animales pueden portar el virus sin presentar síntomas y diseminarlo a través de saliva, orina o restos de alimentos.
Desde su descubrimiento, los brotes se han concentrado principalmente en Bangladesh e India, con apariciones esporádicas en otros países del sudeste asiático.
Lo que hace particularmente preocupante al virus Nipah es su letalidad, que puede variar entre el 40% y el 75%, dependiendo del brote y del acceso a atención médica temprana.
¿Cómo se transmite el virus Nipah?
La transmisión del virus Nipah ocurre de varias formas, lo que dificulta su control en determinadas regiones:
- De animales a humanos, por contacto directo con secreciones de murciélagos o cerdos infectados. Un ejemplo frecuente es el consumo de frutas o savia de palma contaminadas.
- De persona a persona, mediante el contacto estrecho con fluidos corporales, como saliva o secreciones respiratorias.
Este último punto es clave. A diferencia de otros virus zoonóticos, el Nipah sí puede transmitirse entre humanos, lo que ha provocado contagios dentro de hospitales y ha puesto en riesgo al personal sanitario. No se propaga por el aire como la gripe, pero el contacto cercano y prolongado puede ser suficiente para infectarse.
Síntomas, cuando la infección se vuelve crítica
Los síntomas suelen comenzar de forma inespecífica, lo que complica su detección temprana. En una primera etapa pueden aparecer:
- Fiebre alta
- Dolor de cabeza
- Dolores musculares
- Náuseas y vómitos
- Malestar general
Sin embargo, en muchos pacientes la enfermedad avanza rápidamente hacia una encefalitis viral, una inflamación del cerebro que puede provocar desorientación, convulsiones, somnolencia extrema y coma en apenas 24 a 48 horas.
Además, algunos casos desarrollan insuficiencia respiratoria aguda, lo que incrementa el riesgo de muerte. Incluso después de la recuperación, se han documentado recaídas neurológicas meses o años más tarde, lo que convierte al virus en una amenaza a largo plazo para la salud.
¿Por qué India está en alerta sanitaria?
India ha registrado brotes recurrentes de virus Nipah durante más de dos décadas, especialmente en estados como Kerala y Bengala Occidental.
En los episodios más recientes, se confirmaron contagios entre trabajadores de la salud, lo que activó protocolos de aislamiento, rastreo de contactos y vigilancia epidemiológica intensiva.
Cada nuevo caso es tratado como una emergencia, ya que incluso brotes pequeños pueden saturar rápidamente los sistemas sanitarios locales debido a la gravedad de los cuadros clínicos.
No existe vacuna ni tratamiento antiviral específico, solo manejo clínico de soporte.
¿El virus Nipah podría llegar a México?
De acuerdo con especialistas y organismos internacionales, el riesgo de transmisión autóctona en México es extremadamente bajo. En el país no existen poblaciones de murciélagos del género Pteropus, que actúan como principal reservorio del virus.
Además, hasta ahora no se han detectado anticuerpos ni circulación del virus Nipah en humanos o animales en México ni en el resto del continente americano.
Aun así, los expertos subrayan la importancia de la vigilancia global, ya que la movilidad humana y los cambios ambientales pueden modificar los escenarios de riesgo.
Sin vacuna ni tratamiento: el gran desafío del virus Nipah
Uno de los aspectos más inquietantes del virus Nipah es que no existe una vacuna ni un antiviral específico aprobado. El tratamiento se limita a cuidados intensivos, soporte respiratorio y manejo de complicaciones neurológicas.
Por esta razón, la prevención sigue siendo la herramienta más eficaz: evitar el contacto con animales silvestres, consumir alimentos seguros y reforzar los protocolos de bioseguridad en hospitales y comunidades afectadas.
Virus Nipah y zoonosis emergentes: una advertencia global
El virus Nipah no es un caso aislado. Forma parte de una lista creciente de enfermedades zoonóticas emergentes que surgen cuando la actividad humana invade ecosistemas naturales y aumenta el contacto entre personas y fauna silvestre.
En un planeta cada vez más interconectado y presionado por el cambio climático y la deforestación, la pregunta no es solo si el Nipah podría provocar una pandemia, sino cuántos virus similares esperan las condiciones adecuadas para hacerlo.
Comprender, vigilar y prevenir estas amenazas será clave para enfrentar los desafíos sanitarios del futuro.