¿Alguna vez has notado que una copa de vino que antes te relajaba ahora te deja aletargado? ¿O que un cóctel que antes no era gran cosa ahora te quita el sueño? No estás solo. A medida que envejecemos, el alcohol afecta nuestro cuerpo de manera diferente, incluso si nuestros hábitos de consumo no han cambiado.
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Según la Dra. Krista LaBruzzo, especialista en medicina de adicciones de Banner – University Medicine, “a medida que envejecemos, nuestros cuerpos procesan el alcohol de manera diferente debido a cambios naturales en nuestro volumen de agua, la función hepática y la sensibilidad general”. Estos factores pueden hacer que las resacas sean peores y que los efectos del alcohol sean más intensos.
¿Por qué el alcohol te afecta más con la edad?
- Metabolismo más lento
El metabolismo se ralentiza con la edad, lo que afecta la forma en que el cuerpo procesa el alcohol. “El hígado tiene menos enzimas para metabolizar el alcohol, lo que significa que permanece en el sistema por más tiempo”, explica la Dra. LaBruzzo. Esto puede potenciar sus efectos y aumentar el riesgo de resacas. - Menor contenido de agua en el cuerpo
Con la edad, el cuerpo pierde agua naturalmente. Esto hace que el alcohol esté menos diluido, aumentando su concentración en la sangre. Además, el alcohol actúa como diurético, lo que agrava la deshidratación y puede provocar dolores de cabeza y confusión. - Cambios en el equilibrio y la coordinación
El alcohol afecta el equilibrio y la coordinación, lo que aumenta el riesgo de caídas en adultos mayores. “La disminución de la masa muscular y la fragilidad ósea, combinadas con el alcohol, aumentan la probabilidad de fracturas”, advierte la Dra. LaBruzzo. - Interacción con medicamentos
Muchos adultos mayores toman medicamentos que pueden interactuar peligrosamente con el alcohol. “Algunos medicamentos, como los anticoagulantes o los antihipertensivos, pueden potenciar los efectos del alcohol, aumentando los riesgos de mareos o somnolencia”, señala la especialista. - Impacto en la salud mental
El alcohol puede intensificar los cambios de humor y los sentimientos de tristeza o ansiedad en adultos mayores. “El alcohol es un depresor y puede alterar el equilibrio de las sustancias químicas del cerebro que regulan el estado de ánimo”, explica la Dra. LaBruzzo.
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Consejos para un consumo seguro
- Bebe lentamente: Dale tiempo a tu cuerpo para procesar cada bebida.
- Mantente hidratado: Alterna bebidas alcohólicas con agua para combatir la deshidratación.
- Consulta a tu médico: Habla sobre cómo tus medicamentos podrían interactuar con el alcohol.
- Controla tus límites: Para adultos mayores de 65 años, se recomienda no exceder una bebida al día.
Envejecer no significa renunciar al alcohol, pero sí implica ser más consciente de cómo afecta tu cuerpo. Con pequeños ajustes, como beber más despacio y mantenerte hidratado, puedes seguir disfrutando de una copa ocasional sin comprometer tu salud.