La retención de líquidos es una condición común que puede provocar hinchazón, sensación de pesadez y aumento temporal de peso.

Aunque suele relacionarse con la alimentación, también puede estar influida por cambios hormonales, el clima o el estilo de vida.



Causas

Una de las causas más frecuentes es el consumo excesivo de sal y alimentos ultraprocesados. El sodio hace que el cuerpo retenga agua para mantener el equilibrio interno, lo que se refleja principalmente en piernas, tobillos, manos y abdomen.

Los cambios hormonales también juegan un papel importante, especialmente en mujeres. Etapas como el ciclo menstrual, el embarazo o la menopausia pueden favorecer la acumulación de líquidos debido a variaciones en los niveles hormonales.

El sedentarismo y pasar muchas horas sentado o de pie sin moverse dificultan la circulación. Esto provoca que los líquidos se acumulen en las extremidades inferiores, generando inflamación y sensación de cansancio al final del día.



¡No tomar agua!

Aunque parezca contradictorio, una causa común de retención es la falta de hidratación. Cuando el cuerpo no recibe suficiente agua, activa mecanismos de defensa para conservar líquidos, lo que empeora la hinchazón.

Cómo evitarlo

Para evitar la retención, se recomienda beber suficiente agua, reducir el consumo de sal y aumentar la ingesta de alimentos ricos en potasio, como plátano, espinaca y aguacate.

  • También es útil incorporar actividad física regular para mejorar la circulación.

Si la retención de líquidos es frecuente, intensa o se acompaña de dolor, es importante acudir a un profesional de la salud.

En algunos casos, puede estar relacionada con problemas renales, cardíacos o circulatorios que requieren atención médica.






Licenciado. Editor de medios digitales. Fan de visitar la playa en viajes express de fin de semana. Mientras más sustentable, más divertido el viaje. MÁS DEL AUTOR

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