El nuevo Wuthering Heights de Emerald Fennell ya llegó a los cines, justo después de San Valentín, y ha confirmado lo que el tráiler prometía: es una adaptación sexy, oscura y muy libre del clásico gótico de Emily Brontë.
Con Margot Robbie como Catherine y Jacob Elordi como Heathcliff, la película se vende como “gran historia de amor”, pero quienes conocen la novela saben que Cumbres borrascosas es mucho más que un romance… y bastante menos “sano” de lo que su marketing sugiere.
Puedes leer: Spider-Noir: la historia del cómic a la pantalla y quién interpreta a quién
No es un romance tierno: amor tóxico llevado al cine
Ver la película sin contexto puede llevar a pensar que se trata de un drama romántico intenso más, al estilo de otras historias trágicas de pareja. Pero el texto original —y buena parte del tono que Fennell conserva— habla de otra cosa:
- Catherine y Heathcliff son personajes dañados, capaces de actos crueles, manipuladores y vengativos.
- La historia explora obsesión, resentimiento y violencia emocional, más que un “amor ideal”.
La cinta sube todavía más el volumen: enfatiza la atracción física, el deseo y la parte más visceral de la relación, lo que hace que muchos espectadores salgan del cine preguntándose si acaban de ver una historia de amor… o una advertencia sobre relaciones destructivas.
Otro tema de interés: De las páginas al streaming: adaptaciones de libros en películas y series próximamente
Lo que la nueva película cambia (y por qué se habla tanto de ella)
Con el estreno, ya hay algo más que especulaciones. Entre los puntos que más se comentan:
- Más erotismo que en el libro
La película llena los “espacios en blanco” que muchos lectores adolescentes imaginaron: miradas, caricias y escenas sugerentes que no están descritas en la novela, pero que Fennell decidió mostrar en pantalla. Eso la hace más atractiva para cierto público… y más incómoda para quienes preferían mantener esa parte fuera de cámara.
- Estética “vibra gótica”, no reconstrucción histórica
El vestuario mezcla elementos georgianos, victorianos, referencias al cine clásico y guiños modernos (hasta accesorios tipo Chanel), porque el equipo creativo priorizó el impacto visual sobre la precisión de época. No es una recreación de 1790, es un mood: niebla, viento, telas dramáticas y personajes que parecen salidos de varias décadas a la vez.
- Banda sonora contemporánea
La música de Charli XCX y otras piezas modernas acompañan escenas de época, en un contraste que muchos encuentran potente y otros sienten como una ruptura demasiado fuerte con el original. Es una experiencia emocional más que “de museo”.
Quizá te interese: Por qué ver dolor en las películas nos hace estremecer (y qué revela de tu cerebro)
La polémica del reparto: raza, edad y fidelidad al texto
Tras el estreno, el debate sobre el casting no se ha apagado:
- Jacob Elordi como Heathcliff
El personaje en la novela está descrito como alguien de origen no blanco, encontrado en un puerto esclavista y constantemente “otro” por su apariencia. La elección de un actor blanco ha sido criticada como blanqueamiento de un rol que, para muchos, debería visibilizar la raza y el racismo presentes en el libro.
- Margot Robbie como Catherine
Más allá de la edad y el físico distintos al del personaje original, su presencia aporta fuerza y carisma, pero también refuerza la sensación de que esta es una reinterpretación muy personal, no una adaptación pensada para los puristas.
- Colorblind casting en secundarios
La elección de actores racializados en papeles que en el libro son blancos, sin que la película trabaje de forma clara el tema racial, deja una sensación extraña en una historia donde el origen de Heathcliff sí es central.
¿Vale la pena verla si ya leíste el libro? ¿Y si no?
- Si nunca leíste Cumbres borrascosas
La película puede ser tu puerta de entrada a una historia poderosa sobre pasión, resentimiento y daño emocional. Conviene verla sabiendo que no estás ante un modelo de amor sano, sino ante una exploración de lo que hoy llamaríamos relación tóxica.
- Si amas la novela y sus matices
Probablemente vas a detectar todos los cambios, licencias y exageraciones. Aun así, puede resultar interesante ver qué le fascinó tanto a Fennell de este libro a los 14 años como para convertirlo en un torbellino visual y emocional en 2026.
- Si te gustan las adaptaciones arriesgadas
Esta versión se suma a una larga lista de intentos por filmar una obra famosa por ser “difícil de adaptar”. La mayoría de las películas anteriores suavizaron la parte más cruel del final para dejar un regusto de tragedia romántica; la gran duda ahora es hasta qué punto Fennell se atreve a mostrar a un Heathcliff aún más despiadado con la siguiente generación.
El gancho para leer (y ver) hoy Cumbres borrascosas
La nueva película ha reabierto la conversación sobre qué entendemos como “gran historia de amor” y cómo la cultura pop tiende a romantizar relaciones que, miradas de cerca, son profundamente dañinas.
Ahí está quizá el mejor motivo para ver esta adaptación y, después, volver al libro: comparar lo que la pantalla nos vende como pasión irresistible con lo que la novela realmente cuenta sobre clase, violencia, racismo y deseo mal gestionado. Entre la versión que soñamos a los 14 años y la que podemos leer (y ver) de adultos, hay todo un campo de reflexión… perfecto para una buena conversación después del cine.