Mantenerse sano frente a las infecciones respiratorias no tiene por qué ser una tarea complicada. A menudo, pequeños ajustes en nuestra rutina diaria marcan la diferencia entre pasar una semana en cama o disfrutar de plena vitalidad.
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La Dra. Patricia Guillem, catedrática y experta en salud pública de la Universidad Europea de Valencia, subraya que la prevención efectiva se basa en la constancia y en fortalecer las defensas naturales de nuestro cuerpo ante cualquier cambio en el entorno.
1. El poder del lavado de manos
Es la medida de higiene más sencilla y poderosa. Lavarse las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos elimina los patógenos que recogemos de superficies comunes. En lugares donde no haya lavabos cerca, el gel desinfectante con al menos 60% de alcohol es un aliado indispensable.
2. Nutrición que fortalece tu “ejército” interno
Tu sistema inmunológico necesita combustible de alta calidad. Una dieta rica en frutas y verduras frescas, especialmente aquellas con vitamina C (como naranjas, kiwis y fresas), ayuda a que tus defensas estén siempre alerta. No olvides el descanso: dormir entre 7 y 9 horas es vital para la recuperación celular.
3. Evita los choques térmicos
Nuestro cuerpo es sensible a los cambios bruscos de temperatura. Ya sea por el uso de calefacción o refrigeración artificial, las variaciones extremas pueden debilitar las barreras de la nariz y garganta. Trata de mantener una temperatura ambiente estable y protégete al salir o entrar de espacios cerrados.
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4. Ventilación: Aire nuevo para tu hogar
Incluso si el clima exterior no parece ideal, abrir las ventanas unos minutos al día es fundamental. Renovar el aire disminuye la concentración de virus en el ambiente y ayuda a que tu hogar se sienta más ligero y saludable.
5. Distancia social y cortesía
La gripe se propaga a través de microgotas al hablar, toser o estornudar. Mantener una distancia prudente con personas que presentan síntomas y, sobre todo, quedarse en casa si uno mismo se siente mal, es un acto de responsabilidad que protege a toda la comunidad.
6. Hidratación constante
Beber suficiente agua no solo es para la sed; mantiene las mucosas de las vías respiratorias húmedas y sanas. Unas mucosas hidratadas funcionan como una trampa natural mucho más eficiente contra cualquier virus que intente ingresar al organismo.
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Un recordatorio de salud: La vacunación
Los especialistas coinciden en que la vacunación anual sigue siendo la herramienta más eficaz para reducir complicaciones graves, especialmente en niños, adultos mayores y personas con condiciones crónicas. Es una inversión pequeña para una tranquilidad enorme.