Tras un reciente incendio en un bar de Suiza, que provoco al menos la muerte de 40 personas en la noche de año nuevo, volvió al debate el uso de espuma insonorizante en espacios cerrados. Más allá del caso, entender cómo funciona este material y qué normas deben cumplirse puede salvar vidas.
Puedes leer: ¿Por qué comerse un bolillo calma el susto? Esto dice la ciencia
¿Qué es la espuma insonorizante?
La espuma insonorizante es un material utilizado para reducir el eco, la reverberación y la contaminación acústica en espacios cerrados como bares, discotecas, estudios de grabación, cines o auditorios. Su función principal no es “aislar” el sonido por completo, sino absorberlo, mejorando la calidad acústica del lugar.
Suele colocarse en techos y paredes, y está diseñada con una estructura porosa que atrapa las ondas sonoras. Dependiendo de su composición, puede fabricarse con poliuretano, melamina, lana mineral o combinaciones sintéticas.
¿Por qué la espuma insonorizante puede ser peligrosa?
El riesgo aparece cuando se utilizan espumas inflamables o materiales que no cumplen normas contra incendios. Algunas espumas sintéticas, especialmente las más económicas o antiguas, arden con facilidad, generan llamas rápidas y desprenden gases tóxicos al quemarse.
En espacios cerrados y concurridos, esto puede provocar:
- Propagación acelerada del fuego
- Producción de humo denso y tóxico
- Reducción drástica de la visibilidad
- Dificultad para evacuar a tiempo
En segundos, un incendio puede pasar de controlable a letal.
Quizá te interese: ¿Cómo puede existir algo infinito? La idea que desafía nuestra mente
El verdadero problema: no el material, sino su uso indebido
Los especialistas coinciden en que no toda espuma insonorizante es peligrosa, pero sí lo es cuando:
- No es ignífuga o retardante al fuego
- No cumple con normativas de seguridad
- Se instala sin supervisión técnica
- Se combina con llamas abiertas, pirotecnia o bengalas
- El local está sobreocupado o carece de salidas suficientes
La suma de estos factores convierte cualquier chispa en un riesgo extremo.
Medidas de seguridad indispensables en locales cerrados
Para reducir el riesgo de incendios, los expertos recomiendan:
Materiales certificados
Usar solo espumas y paneles con certificación ignífuga y resistencia al fuego.
Prohibición de llamas abiertas
Evitar bengalas, fuegos artificiales, velas o cualquier fuente de chispa en interiores.
Sistemas contra incendios
Contar con detectores de humo, rociadores automáticos y extintores visibles.
Aforo controlado
Respetar la capacidad máxima del lugar para facilitar evacuaciones rápidas.
Salidas de emergencia despejadas
Puertas señalizadas, accesibles y nunca bloqueadas.
Inspecciones periódicas
Revisiones técnicas frecuentes del material acústico y eléctrico.
Más allá del material: la importancia del factor humano
En situaciones de pánico, la reacción humana es clave. Por eso, además de la infraestructura, es fundamental:
- Capacitar al personal en protocolos de evacuación
- Informar al público sobre salidas de emergencia
- Promover una cultura de prevención, no de improvisación
En resumen
La espuma insonorizante no es peligrosa por sí sola, pero su mala elección, instalación o uso indebido puede tener consecuencias fatales. Entender cómo funciona y exigir medidas de seguridad adecuadas es responsabilidad de autoridades, dueños de locales y también del público.
La prevención, en estos casos, no es una opción: es una necesidad.