Uno de cada siete adultos ronca cuando duerme y siempre se trata de personas que respiran por la boca, ya que el ruido lo hace la úvula o campanilla que vibra al pasar el aire por ella.
El conjunto de estertores, gruñidos, silbidos y jadeos que llamamos ronquidos no indica ninguna alteración grave, pero con bastante frecuencia ha sido la causa de desavenencias maritales, el objeto de bromas pesadas y chistes malos.
La mayor parte de las personas que roncan duermen con la boca abierta porque tienen alguna obstrucción en las vías nasales o en la garganta.
La causa concreta puede ser:
- Congestión nasal
- Adenoides o amígdalas muy desarrolladas
- Pólipos en la nariz
- Tabique desviado
- Dentadura postiza mal ajustada
- La costumbre de dormir boca arriba
Todo esto hace que la lengua caiga hacia atrás y obture parcialmente la laringe.
Un antiguo consejo para evitar los ronquidos es coser un botón en la espalda del camisón o de la piyama; esta medida impide dormir boca arriba, pero no resuelve los demás problemas, pues hay mucha gente que duerme de lado y ronca.
A veces ayuda el bajar de peso, ya que la obesidad puede producir congestión nasal.
Los alimentos muy salados también contribuyen a la congestión, por eso no conviene comerlos en la cena.
El mejor remedio es quizá unos tapones para los oídos de los que tienen que dormir con alguien que ronca.15