¿Qué tan común es que caigan meteoritos en México?
México registra frecuentes avistamientos y caídas meteoríticas; el caso en Zimatlán generó alarma, pero este fenómeno es muy raro.
Este miércoles 27 de agosto de 2025, los habitantes de Zimatlán de Álvarez, Oaxaca, reportaron un estruendo intenso y un resplandor repentino en el cielo, lo que llevó a muchos a pensar en la caída de un meteorito. Apariciones de humo y chispazos en un campo cercano reforzaron esa hipótesis, hasta que la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Oaxaca desmintió la versión. Señaló que el origen del suceso fue un incendio en un basurero, y no una entrada de cuerpo celeste, como se difundió en redes.
#Ahora| reprotan la caida de un posible #Meteorito en #Oaxaca.
De acuerdo con los testimonios, primero se escuchó un fuerte estruendo acompañado de un resplandor en el cielo.
ocurre en el municipio de Zimatlán de Alvarez donde están ya autoridades investigando. pic.twitter.com/2AWCwDHse3— RAMIRO ESCOTO DIGITAL (RED) (@Ramiro_Escoto) August 28, 2025
Este fenómeno generó gran impacto local por la magnitud del estruendo, percibido incluso en municipios distantes, y por la ilusión óptica que provocó alarma en la población. Sin embargo, casos como este son precisamente los que ponen en evidencia la frecuencia con que lo inesperado se confunde con eventos astronómicos.
De acuerdo con datos del Instituto de Astronomía de la UNAM, el país figura entre aquellos con mayor número de registros de caída con testigos, alcanzando un promedio de 112 incidentes por año. Esto contrasta con el promedio mundial estimado de 17,000 meteoritos que alcanzan la superficie terrestre anualmente, aunque la mayoría es de tamaño muy pequeño.
El fenómeno es más frecuente de lo que suele imaginarse, pero en la mayoría de los casos involucra fragmentos diminutos que no representan riesgo. Solo unos cuantos sobreviven al intenso calor atmosférico para llegar al suelo, y aún menos son observados por testigos.
México ha documentado episodios como el famoso meteorito Allende (1969), caído en Chihuahua, y el enorme meteorito de Bacubirito, hallado en Sinaloa en 1863, que pesan toneladas y representan excepciones notables.
Aunque la caída de meteoritos en México ocurre con relativa frecuencia, los eventos notables son raros. La mayoría son fragmentos pequeños; los casos grandes como Allende o Bacubirito son excepcionales y valiosos para la ciencia.