Transmisión
La transmisión ocurre cuando un insecto infectado, al alimentarse de la sangre de un animal portador de la bacteria, la multiplica en su intestino. Posteriormente, al morder a un ser humano, estas bacterias ingresan al torrente sanguíneo, iniciando la infección. Los síntomas de la rickettsiosis pueden variar según la especie de Rickettsia y la gravedad de la infección, pero generalmente incluyen fiebre alta, dolor de cabeza intenso, dolores musculares, erupciones cutáneas, náuseas, vómitos, diarrea, y en casos severos, confusión o delirio.
Diagnóstico y Tratamiento
Diagnosticar la rickettsiosis puede ser complicado, ya que sus síntomas se asemejan a los de otras infecciones comunes. Para confirmar el diagnóstico, se pueden realizar análisis de sangre o biopsias de piel. El tratamiento generalmente incluye el uso de antibióticos como doxiciclina o azitromicina, con una duración de 7 a 10 días. En casos graves, puede ser necesaria la hospitalización para un tratamiento más intensivo.
Según la Secretaría de Salud de Nuevo León, entre los principales síntomas de la enfermedad, también llamada fiebre manchada, están los siguientes:
- Fiebre alta
- Dolor de cabeza
- Vómito
- Náuseas
- Dolor abdominal
- Erupciones cutáneas
- Dolor muscular y de articulaciones
- Malestar general.
[Puedes leer también: Cuidado: la enfermedad de Lyme se transmite por las garrapatas]
Prevención
La mejor forma de prevenir la rickettsiosis es evitar las picaduras de los insectos que la transmiten. Esto incluye el uso de repelente, ropa protectora, y evitar áreas infestadas. Además, es importante revisar el cuerpo en busca de garrapatas después de pasar tiempo al aire libre y proteger a las mascotas de estos parásitos. Cabe destacar que esta enfermedad no se transmite de persona a persona.