¿Sabías que el aire acondicionado puede contener bacterias que pueden enfermarte?

México se enfrenta a una temporada (meses) muy calurosa con la llegada de la tercera ola de calor y la inminente canícula que llega en julio. Este aumento significativo de temperaturas en diversas regiones del país nos impulsa a buscar soluciones para refrescarnos, como el uso de aires acondicionados y ventiladores. Sin embargo, es importante ser conscientes de los riesgos que conlleva el uso intensivo de estos aparatos y tomar las medidas necesarias para evitar problemas de salud.

¿Qué bacterias se esconden en tu aire acondicionado?

El principal enemigo a combatir es la Legionella pneumophila, una bacteria que puede provocar la enfermedad del legionario y la fiebre de Pontiac. Esta bacteria prospera en ambientes de agua dulce, como lagos y ríos, pero también encuentra un hogar perfecto en los sistemas de agua artificiales, incluyendo torres de enfriamiento, tanques de agua caliente, tuberías y, por supuesto, aires acondicionados.

¿Cómo se transmite la enfermedad del legionario?

La principal vía de transmisión es la inhalación de aerosoles con agua contaminada. Esto puede ocurrir en edificios con sistemas de ventilación deficientes, donde las bacterias se propagan por el aire.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas de la enfermedad del legionario incluyen:

  • Dolor de cabeza
  • Dolores musculares
  • Fiebre alta
  • Tos con moco y a veces sangre
  • Dificultad para respirar
  • Dolor en el pecho
  • Síntomas gastrointestinales como náuseas, vómitos y diarrea

En cambio, la fiebre de Pontiac presenta síntomas más leves como fiebre, escalofríos, dolores de cabeza y dolores musculares.

¿Cómo prevenir las bacterias del aire acondicionado?

1. Limpieza y mantenimiento:

  • Limpia y cambia los filtros del aire acondicionado de forma regular, según las recomendaciones del fabricante.
  • Desinfecta los depósitos de agua del equipo periódicamente.
  • Realiza revisiones técnicas del estado del equipo con un profesional al menos una vez al año.

2. Uso adecuado:

  • Evita dirigir el flujo de aire directamente hacia las personas.
  • Ajusta la temperatura del aire acondicionado entre 23 y 25 grados Celsius.
  • Mantén una humedad relativa superior al 35% en el interior de la vivienda.
  • Ventila la casa con frecuencia para renovar el aire.

3. Precauciones adicionales:

  • Las personas con mayor riesgo de complicaciones por la enfermedad del legionario son los adultos mayores, fumadores y personas con sistemas inmunitarios debilitados.
  • Si presentas síntomas compatibles con la enfermedad del legionario, consulta a un médico de inmediato.

Si bien los aires acondicionados y ventiladores pueden ser útiles para combatir el calor, es importante utilizarlos de manera responsable y tomar las medidas necesarias para prevenir problemas de salud. Al seguir las precauciones mencionadas en este artículo, podemos disfrutar de un verano fresco y saludable.

Con información de El Universal

aire acondicionadobacteriascalorenfermedades respiratorias