Dificultad para deglutir
La indigestión o dificultad para tragar persistente pueden ser signos de cáncer de esófago (el conducto muscular del aparato digestivo que comunica la faringe con el estómago) de faringe (garganta) o de estómago.
Cambios en la regularidad intestinal
Si de pronto padeces estreñimiento o, por el contrario, diarrea, por un tiempo prolongado, podría ser un síntoma asociado a cáncer de colon.
Tos frecuente
Si tienes catarro frecuentemente aunque no fumes, dolor en el pecho o síntomas similares a la bronquitis, sería una buena idea que fueras al médico, pues podría estarse gestando un cáncer de pulmón, de garganta o de laringe.
Aparición de bolitas
Infinidad de cánceres son detectados a través de la piel, en particular el de mama, de testículos, ganglios linfáticos y tejidos blandos. Si detectas masa dura en cualquier parte de tu cuerpo acude al médico a una valoración.
Sangrado vaginal anormal
Más del 90 por ciento de las mujeres diagnosticadas con cáncer de endometrio experimenta sangrado irregular. Si ya estás en la menopausia, cualquier hemorragia —o manchado— debe ser evaluado.
Fiebre
La fiebre es muy común entre las personas que padecen cáncer, especialmente si la enfermedad o sus tratamientos afectan al sistema inmunológico. Con menor frecuencia, la fiebre puede ser un signo temprano de cáncer, como sucede con la leucemia o el linfoma.
Cambios cutáneos
Si percibes cambios en la piel como un lunar nuevo, modificaciones en un lunar existente o una llaga que no sana, acude a una revisión médica.
Otros focos rojos son:
- Aumento o pérdida de peso sin razón aparente
- Dolor abdominal
- Sudores nocturnos inexplicables
- Hemorragia o secreción como: sangre en la orina, hemorragia vaginal y sangre en la material fecal
- Debilidad o cansancio extremo
Aunque por lo general estos síntomas son ocasionados por tumores benignos y otros padecimientos, es preferible acudir al médico cuando alguna de estas condiciones persiste por más de dos semanas, precisa el Instituto Nacional del Cáncer.