Acción retardada
Un día, cuando mi nieta Abril tenía siete años, íbamos caminando a la salida de la escuela… Un día, cuando mi nieta Abril tenía siete años, íbamos caminando a la salida de la escuela, entre un montón de chiquillos. De repente, Abril tropezó y cayó al piso. Me miró, se levantó y seguimos caminando. Llegamos […]