Así es la vida: Doble inesperado
Tres amigas y yo estábamos en mi casa jugando un juego de mesa con cartas que hacían distintas preguntas, y nosotras teníamos que elegir…
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Tres amigas y yo estábamos en mi casa jugando un juego de mesa con cartas que hacían distintas preguntas, y nosotras teníamos que elegir…
Cierto día estaba charlando con mi hermano en la sala de mi casa acerca de que hay que proteger las computadoras para que no les entren virus…
Mi esposo y yo trabajamos todo el día, y nuestros dos hijos se quedan en la escuela hasta la tarde, cuando pasamos a recogerlos.
La mañana del día de su cumpleaños, una mujer le dijo a su esposo:—Soñé que me regalabas un collar de brillantes. ¿Qué crees que signifique eso, querido?
Todos sabemos que hacerse el tonto durante una entrevista de trabajo es una pésima idea. Muchos directores de recursos humanos…
En cierta ocasión mi sobrino, que entonces tenía cinco años, llegó a su casa del kínder llorando a mares. En tono inapelable declaró que no iría…
Soy sobrecargo, y en una ocasión la niebla obligó al piloto de nuestro avión, que volaba de Puerto Rico a Nueva York, a desviarse a Washington…
De dos en dos En una ocasión llevé a mi hijo, de casi cuatro años, a comprarle unos zapatos. Como es costumbre, en la zapatería sólo me proporcionaron uno para probárselo. Al ver que le quedaba bien al niño, le dije a la vendedora que me los llevaría. De camino a casa me desconcertó el desinterés […]
Buena táctica El conductor de un auto de repente cae en una zanja, pero, por fortuna para él, hay un granjero cerca que se ofrece a ayudarlo. Engancha el coche a su caballo, Bruno, y ordena: —¡Jala, Lucero, jala! Bruno permanece inmóvil. —¡Jala, Rayo, jala! —vuelve a decir el granjero, pero Bruno no se mueve […]
Los seres humanos adoran reírse y desde tiempos inmemoriales existe una verdadera y variada industria que se sostiene nada más que buscando hacer reír.
Una selección de las anécdotas y los chascarrillos más graciosos enviados por nuestros lectores en la década pasada. ¡Te va a dar un ataque de risa! 2000 Un amigo mío, cuarentón, estaba curioseando a la entrada de una tienda con su hijo de dos años cuando de pronto una mujer que pasaba por allí se […]