Un amor como no hay dos
Ambos padecían un mal incurable, pero eso no les impidió entregarse con el alma el uno al otro. Desde el día en que nació, los médicos estaban seguros de que Kimberley Marshall moriría pronto. Padecía fibrosis quística, un trastorno genético incapacitante y letal. Desesperada por mantener viva a su pequeña, Dawn, la madre de Kim, […]