Aunque el sarpullido puede ser un síntoma de infinidad de cuadros clínicos y necesitarán un largo tratamiento, la mayoría de los sarpullidos desaparece en forma rápida.
Aquí abordaremos el sarpullido ocasionado por el calor. A dicha dolencia los médicos la denominan miliaria rubra.
El primer paso es enfriar
Durante unos días pasa el mayor tiempo posible bajo techo (y mejor con aire acondicionado). Toma muchos baños fríos o duchas.
Pídele a tu pareja, amigo o hijo que te abanique o de plano siéntate junto al ventilador. Y mientras esperas que tu piel se enfríe prueba estos otros remedios.
Empácalo con hielo
Cualquier cosa que reduzca la temperatura de tu piel también reducirá el escozor y la inflamación. Si no tienes tiempo de tomar un baño coloca sobre la erupción un paquete de hielo o una compresa fría durante 10 minutos cada cierto tiempo.
Usa el polvo mágico
Parece que el bicarbonato de sodio es bueno para casi todo, en especial para el sarpullido. Agrega unas cucharaditas a la bañera y métete al agua.
Ayudará a disminuir la comezón y te hará sentir mejor en lo que el sarpullido sana. También puedes usar harina de avena finamente molida.
Aplica bicarbonato de sodio o harina de maíz directamente sobre la erupción para absorber el sudor y la humedad.
Este es un viejo remedio recomendado por las abuelas. Para algunos la harina de maíz es mejor, pues es más suave para la piel. Hazlo varias veces al día tras enjuagar y secar la piel.
Busca alivio con un calmante
El refrescante gel de la hoja de sábila se usa para aliviar la comezón y acelerar la curación. Aplica el gel sobre la piel afectada dos o tres veces al día, pero lava la zona antes de cada aplicación.
Puedes usar el gel de una hoja fresca o de un producto que lo contenga, como los que se usan tras asolearse.
Aplica loción de calamina
Este remedio de plantas rosáceas para las quemaduras de sol también puede aliviar el sarpullido. Pide al farmacéutico una loción aceitosa de calamina.
Sal al aire
Si el sarpullido se acompaña de ampollas no las cubras. El aire fresco acelerará la curación.
El poder de la prevención
Si puedes perder peso, hazlo, pues la gente con sobrepeso tiende a sudar más y a generar más calor, lo que propicia la aparición de sarpullido.
Consume más ácidos grasos esenciales comiendo salmón, atún, caballa u otros pescados aceitosos, así como aceite de linaza (semilla de lino). Esas grasas benéficas inhiben la inflamación corporal y reducen la susceptibilidad al sarpullido.
Usa ropa cómoda de algodón o lino. Esas telas mantendrán más fácilmente tu piel seca, lo que disminuye la probabilidad de padecer sarpullido. Evita las fibras sintéticas y las prendas ajustadas, en especial durante los ardientes días veraniegos.
¿Llamaré al doctor?
El sarpullido común es molesto, pero poco serio; la comezón y la inflamación deben desaparecer en un día o dos.
Pero consulta al médico si el sarpullido no se quita en unos días o si los granos se infectan. Quizá requieras medicamentos. Busca tratamiento urgente si también sufres de náuseas, sed, dolor de cabeza y palidez.
En casos severos el sarpullido puede interferir con el sistema corporal de regulación de temperatura y provocar fiebre y agotamiento.