¿Sabías que el ejercicio no solo te ayuda a mantenerte en forma, sino que también puede ser un poderoso aliado contra la inflamación crónica? Según Danielle Friedman, la actividad física constante es una de las mejores herramientas para reducir este problema de salud, asociado a enfermedades como diabetes, demencia y cardiopatías.
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¿Qué es la inflamación crónica?
La inflamación es una respuesta natural del cuerpo para protegerse de lesiones o infecciones. Sin embargo, cuando se vuelve crónica, puede convertirse en un problema grave. Robert Shmerling, reumatólogo de Harvard Health Publishing, explica que la inflamación crónica es un estado de bajo grado que puede durar años y dañar tejidos sanos. Factores como la dieta, el estrés, el tabaquismo y la falta de ejercicio pueden agravarla.
Cómo el ejercicio reduce la inflamación
Estudios recientes muestran que el ejercicio moderado y constante puede combatir la inflamación de varias maneras:
- Liberación de sustancias antiinflamatorias: El ejercicio aumenta la producción de químicos que combaten la inflamación.
- Reducción de células grasas inflamatorias: La actividad física altera las células adiposas para que produzcan menos sustancias inflamatorias.
- Mejora del sueño y reducción del estrés: Estos factores indirectos también contribuyen a disminuir la inflamación.
Barbara Nicklas, fisióloga de la Universidad Wake Forest, destaca que incluso 20 minutos de caminata rápida pueden desencadenar una respuesta antiinflamatoria temporal.
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Consejos para maximizar los beneficios
- Haz ejercicio regularmente: La constancia es clave. Un estudio de 2017 demostró que un solo entrenamiento moderado ya tiene efectos positivos.
- Prioriza el entrenamiento de fuerza: Combinado con actividad aeróbica, ayuda a reducir las células grasas inflamatorias.
- Busca actividades que reduzcan el estrés: El yoga, por ejemplo, calma el sistema nervioso y disminuye los marcadores inflamatorios.
- Dedica tiempo a la recuperación: Evita el sobreentrenamiento, ya que puede aumentar la inflamación y debilitar el sistema inmunitario.
El ejercicio físico no solo es esencial para mantener un cuerpo sano, sino también para combatir la inflamación crónica. Como señala Shmerling, “no hay ningún inconveniente en empezar a hacer ejercicio. El resultado siempre es positivo”. Incorporar actividad física regular en tu rutina puede ser la clave para protegerte de enfermedades y mejorar tu calidad de vida.
Con información de The New York Times