Cuando bajan las temperaturas, las defensas importan más

Durante los meses fríos aumentan las infecciones respiratorias como la gripe y el resfriado. Aunque no existe un alimento capaz de curarlas por sí solo, la evidencia médica muestra que una alimentación adecuada puede apoyar al sistema inmunológico, ayudar al cuerpo a responder mejor frente a los virus y favorecer una recuperación más rápida.

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Especialistas en nutrición clínica coinciden en que ciertos alimentos aportan compuestos con efectos antioxidantes, antiinflamatorios y de soporte inmunológico.

Integrarlos a la dieta no sustituye el tratamiento médico, pero sí puede marcar una diferencia en cómo el organismo enfrenta la enfermedad.

1. Nueces

Las nueces son una fuente natural de aminoácidos como la glutamina y la arginina, fundamentales para el funcionamiento del sistema inmunológico.
La glutamina actúa como combustible para células defensivas, mientras que la arginina participa en procesos de reparación celular y en la producción de proteínas necesarias para la respuesta inmune.

Consumidas con moderación, las nueces pueden formar parte de una dieta que apoye al cuerpo durante infecciones comunes.

2. Frutas cítricas

Las frutas cítricas —como naranja, mandarina, limón y toronja— aportan vitamina C, un nutriente esencial para el sistema inmunológico. Aunque no impide que una persona se contagie, diversos estudios señalan que puede disminuir la duración y la intensidad de los síntomas.

Además, su contenido de antioxidantes contribuye a reducir el daño celular asociado a los procesos inflamatorios propios de la gripe y el resfriado.

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3. Mariscos

El zinc es un mineral clave para la función inmunológica y se encuentra en buena cantidad en ciertos mariscos, como ostras, mejillones y camarones. Este nutriente participa en la activación de células defensivas y en la respuesta del organismo frente a infecciones virales.



Incluir mariscos de forma ocasional dentro de una alimentación equilibrada puede ser útil para mantener niveles adecuados de zinc, especialmente en temporada invernal.

4. Cebolla

La cebolla contiene quercetina, un compuesto vegetal con propiedades antiinflamatorias y antivirales. Si bien no es un tratamiento contra la gripe, su consumo puede apoyar al organismo al modular la inflamación y favorecer una respuesta inmune más eficiente.

Es común incorporarla en caldos o sopas calientes, preparaciones que además ayudan a la hidratación y al alivio de la congestión.

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5. Bayas

Arándanos, frambuesas y grosellas destacan por su alto contenido de polifenoles, compuestos antioxidantes que ayudan a combatir el estrés oxidativo generado durante una infección.

Estas frutas también presentan efectos antiinflamatorios y pueden consumirse tanto de forma preventiva como durante un episodio de resfriado, ya sea en desayunos, yogures o licuados.

Un apoyo, no una cura

Los especialistas subrayan que ningún alimento sustituye el tratamiento médico, pero una dieta rica en nutrientes, combinada con descanso y una adecuada hidratación, puede ayudar al cuerpo a recuperarse con mayor eficiencia.

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En temporada de frío, elegir bien lo que se come es una herramienta sencilla para acompañar al organismo cuando más lo necesita.






Comunicóloga por la UNAM. Redactora de temas de bienestar general. Apasionada del mundo digital, soy geek, metalera, petfriendly. Fan de las pelis de terror y el anime. Una de mis frases favorita es: "Yo solo sé que no sé nada” de Sócrates. MÁS DEL AUTOR

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