Los colores que usan las personas de baja autoestima han sido analizados por la psicología del color.
Aunque no determinan la personalidad, sí pueden reflejar estados emocionales temporales vinculados con inseguridad o autocrítica.
La forma en que nos vestimos o decoramos nuestros espacios no es solo estética. Muchas veces elegimos tonos porque nos transmiten calma, porque combinan fácilmente o porque están disponibles.
Sin embargo, estudios recientes señalan que ciertos colores se repiten en quienes atraviesan momentos de baja autoestima.
Tonos más frecuentes en baja autoestima
Los especialistas destacan que los colores que usan las personas de baja autoestima suelen ser apagados y oscuros. Estos tonos reflejan melancolía, autoexclusión o necesidad de pasar desapercibidos.
Entre los más comunes se encuentran:
- Negro y gris: asociados con tristeza, aislamiento y autocrítica.
- Tonos tierra: reflejan resignación, inseguridad o búsqueda de estabilidad.
- Azules oscuros: relacionados con introspección y estados emocionales bajos.
La psicología del color también sugiere que combinar estos tonos con colores cálidos, como amarillo o naranja, puede ayudar a mejorar el estado de ánimo y reforzar la autoestima.
Los expertos aclaran que el color por sí solo no define la autoestima de una persona. Más bien, funciona como una pista sobre cómo alguien se siente en un momento determinado.
La elección de tonos puede ser una herramienta de autoconocimiento y un recurso para regular las emociones.
Los colores que usan las personas de baja autoestima muestran cómo la psicología del color conecta emociones y elecciones cotidianas.
Observar estos patrones puede ser útil para comprendernos mejor y explorar nuevas formas de expresión.