Dedicar 30 minutos diarios a la actividad física moderada puede reducir el envejecimiento prematuro del cerebro, según un estudio reciente que confirma los beneficios neurobiológicos del ejercicio regular.
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Ejercicio aeróbico y salud cerebral
Un estudio publicado en la Journal of Sport and Health Science reveló que realizar 150 minutos semanales de ejercicio aeróbico, equivalentes a 30 minutos diarios, transforma la química cerebral y ayuda a frenar el deterioro cognitivo. La investigación, liderada por el Dr. Peter J. Gianaros y el Dr. Kirk I. Erickson, analizó a 130 adultos entre 26 y 58 años para evaluar cambios fisiológicos relacionados con la actividad física.
Reducción del cortisol y protección neuronal
Los participantes que cumplieron con las recomendaciones de la American Heart Association presentaron una caída significativa en sus niveles de cortisol basal, la hormona del estrés. Mantener esta hormona elevada puede afectar negativamente el metabolismo y el sistema inmunitario, acelerando el envejecimiento neuronal. El ejercicio regular disminuye esta toxicidad, protegiendo áreas cerebrales vinculadas a la memoria y otras funciones cognitivas.
El Dr. Gianaros destacó que “el efecto del ejercicio en los niveles de cortisol a largo plazo podría ser uno de los mecanismos que protege contra varias enfermedades y algunas condiciones de salud mental”. Esto posiciona al deporte como un mecanismo natural para mitigar la presión psicológica acumulada.
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Implicaciones para la salud mental y física
Además de mejorar el estado de ánimo, la actividad física protege la estructura física del sistema nervioso. El estrés crónico suele reducir el tamaño de regiones cerebrales críticas, un proceso que el ejercicio logra neutralizar. La regularidad en la práctica de caminatas rápidas o sesiones de cardio permite al organismo gestionar mejor las demandas emocionales y fortalece la resiliencia mental.
Este hallazgo establece una relación clara de causa y efecto, alentando a la población a cumplir con el objetivo de 150 minutos semanales para prevenir la ansiedad y enfermedades cardiovasculares, consolidando así un hábito saludable con impacto duradero en la salud cerebral.