El caminar es una de las recomendaciones que más se repiten cuando hablamos de salud y pérdida de peso, esto debido a que es sencillo, no requiere un gasto en mucho equipamiento y encaja bien en cualquier estilo de vida, pero su impacto real sigue siendo cuestionado, incluso en el ámbito científico.
Ante eso es que una nueva investigación de la Universidad de Modena y Reggio Emilia, Italia, y que se publicó en la revista International Journal of Environmental Research and Public Health muestra que dar alrededor de ocho mil 500 pasos al día puede ayudar a las personas a mantener el peso después de hacer dieta.
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Al respecto el profesor Marwan El Ghoch, del Departamento de Ciencias Biomédicas, Metabólicas y Neuronales de la Universidad de Módena y Reggio Emilia, en Módena, declaró que el reto más importante a la hora de tratar la obesidad es prevenir la recuperación del peso perdido.
Alrededor del 80% de las personas con sobrepeso u obesidad que inicialmente pierden peso tienden a recuperar total o parcialmente en un plazo de tres a cinco años. Por ello la identificación de una estrategia que resolviera este problema y ayudara a las personas a mantener su nuevo peso tendría un enorme valor clínico.
El profesor El Ghoch y un grupo de investigadores de Italia y Líbano llevaron a cabo una revisión sistemática y un metaanálisis de la investigación existente para obtener más información. En dicha revisión se incluyeron 18 ensayos controlados aleatorios sobre el tema.
Catorce de ellos que involucraron a tres mil 758 individuos, con una edad promedio de 53 años, con sobrepeso u obesidad, IMC promedio de 31 kg/m, de países como Reino Unido, Estados Unidos, Australia y Japón.

En estos estudios se compararon mil 987 pacientes que participaban en programas de modificación de estilo de vida con mil 771 pacientes que sólo seguían una dieta o que no recibían ningún tratamiento (grupo de control).
Los programas incluían recomendaciones dietéticas y consejos para caminar más y contar los pasos. Estos constaban de una fase de pérdida de peso, seguida de una fase de mantenimiento, con el objetivo de conservar el peso a largo plazo.
Se midió el número de pasos diarios al inicio de los ensayos, al final de la fase de pérdida de peso (con duración media de 7.9 meses) y al final de la fase de mantenimiento de peso (con duración media de 10.3 meses).
Ambos grupos de pacientes tenían un número similar de pasos al día al inicio de los ensayos (siete mil 280 en el programa frente a siete mil 180 en el grupo de control), lo que indica que tenían estilos de vida similares al inicio del estudio.
El grupo de control no aumentó su número de pasos ni perdió peso en ningún momento. En cambio en el grupo del programa aumentó su número de pasos a ocho mil 454 al final de la fase de pérdida de peso. También perdieron una cantidad significativa de peso corporal (un 4.39% de media, unos cuatro kilogramos).

Mantuvieron este elevado número de pasos y al final de la fase de mantenimiento de peso, daban ocho mil 241 pasos diarios. Además conservaron la mayor parte del peso perdido (pérdida de peso promedio al final de los ensayos del 3.28%, unos tres kilogramos).
Análisis posteriores demostraron que existía una clara relación entre aumentar el número de pasos y prevenir la recuperación del peso perdido. En concreto, era importante aumentar el número de pasos durante la fase de pérdida de peso y mantener este aumento durante la fase de mantenimiento de peso. Así los pacientes que lo hicieron recuperaron menos peso.
Curiosamente, un aumento en el número de pasos diarios no se asoció con una mayor pérdida de peso durante la fase de adelgazamiento. Los investigadores especulan que esto se debe a otros factores, como la reducción de la ingesta calórica, desempeñan un papel más importante.
El profesor El Ghosh concluyó que los programas de modificación del estilo de vida pueden conducir a una pérdida de peso significativa a largo plazo.
Señala que se debe animar a los participantes a aumentar su número de pasos a aproximadamente ocho mil 500 al día durante la fase de pérdida de peso y a mantener este nivel de actividad durante la fase de mantenimiento para evitar recuperar el peso perdido.


