La frase “hazle caso al corazón” ha dejado de ser un consejo romántico para convertirse en un hecho biológico. La ciencia ha confirmado que el corazón posee un sistema nervioso intrínseco tan complejo que se le ha apodado “el pequeño cerebro”.
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40,000 neuronas con opinión propia
El corazón no solo bombea sangre; procesa información. Con un circuito de aproximadamente 40,000 neuronas, este órgano puede:
- Sentir y aprender: Almacena memorias a corto y largo plazo.
- Tomar decisiones: Puede actuar independientemente del cerebro craneal.
- Enviar señales: El corazón envía más información al cerebro de la que recibe de él, principalmente a través del nervio vago.
El corazón y el cerebro trabajan juntos: así explica la ciencia las corazonadas. Foto: Canva Pro
Anticipación biológica: El corazón “ve” el futuro
Estudios de neurociencia han demostrado un fenómeno sorprendente: ante un estímulo emocional (como una imagen impactante), el corazón reacciona milisegundos antes que el cerebro.
- El Corazón detecta el patrón: Cambia su ritmo antes de que la imagen aparezca.
- El Cerebro procesa: Recibe la señal del corazón.
- La Mente consciente se da cuenta: Finalmente, racionalizamos la emoción.
Esto explica por qué a veces sentimos una incomodidad inexplicable o una certeza absoluta sobre algo antes de poder justificarlo con palabras.
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Coherencia cardíaca: La clave del equilibrio
Cuando estamos bajo estrés, el ritmo del corazón es errático (caótico). Sin embargo, cuando experimentamos gratitud o calma, el ritmo se vuelve coherente.
¿Por qué sentimos algo antes de pensarlo? La respuesta está en el corazón. Foto: Canva Pro
| Estado | Ritmo Cardíaco | Efecto en el Cerebro |
| Estrés / Miedo | Desordenado (Frustración) | Bloquea el razonamiento lógico. |
| Coherencia | Armónico (Gratitud) | Mejora la claridad mental y la creatividad. |