El pie diabético ocasiona una amputación cada 30 segundos
La amputación de los pies en personas con diabetes es de 10 a 20 veces más frecuente en comparación con aquellas que no padecen esta afección.
Cada 30 segundos se pierde por amputación una extremidad inferior o parte de ella como consecuencia de la diabetes descontrolada, precisó el Dr. Josafat Camacho, presidente médico de la Federación Mexicana de Diabetes, A.C. (FMD). Esta situación vuelve imperante la importancia de la atención oportuna del pie diabético. “La lesión debe ser revisada por el médico desde que aparece” advirtió.
En el mundo 463 millones de personas viven con Diabetes Mellitus. México ocupa el 6º lugar de los países con mayor número de personas diagnosticadas; sin embargo, una de cada dos no sabe que vive con esta condición.
Las principales complicaciones de la diabetes son:
Quienes viven con diabetes deben atenderse tempranamente y no deben esperar a presentar complicaciones cardiacas, insuficiencia renal o pie diabético. La prevención es tu mejor arma. Aprende aquí a cómo debes cuidarte.
La neuropatía diabética es la forma más frecuente que afecta a los nervios distales de las extremidades, en particular a los pies.
Este padecimiento altera principalmente la función sensitiva simétrica, lo que provoca sensaciones anormales y entumecimiento progresivo.
El pie diabético comprende toda infección, ulceración y destrucción de tejidos profundos de la extremidad inferior, asociadas con alteraciones neurológicas y diversos grados de enfermedad vascular periférica, según la Organización Mundial de la Salud.
El Dr. Camacho advirtió que estas afecciones facilitan el desarrollo de úlceras como resultado de un traumatismo externo o la distribución anormal de la presión ósea interna, lo que se conoce como pie diabético.
El pie diabético es la causa de más admisiones hospitalarias por una complicación crónica de la diabetes, precisa el Dr. Enrique González Hernández, socio fundador de la Asociación Latinoamericana del Pie Diabético y Socio Fundador (ALAPID).
Esta condición, explica, afecta mayormente a las personas con diabetes de entre 45 y 65 años de edad, es decir, personas que son consideradas como productivas y funcionales para la economía.
La ulceración por pie diabético (UPD) es una las complicaciones más comunes y serias de la diabetes. El 50 por ciento de las amputaciones de extremidades inferiores a nivel mundial se realiza en personas que viven con diabetes.
La prevalencia mundial de la neuropatía periférica relacionada con la diabetes oscila entre 16 y 87 por ciento, mientras que 26 por ciento de los adultos con diabetes presenta neuropatía dolorosa relacionada con esta afección.
En cuanto a la prevalencia del pie diabético en México es de 13.9 millones de mexicanos, de los cuales 5.5 por ciento fueron amputados, es decir 670,435 de personas. Las complicaciones del pie diabético y de las extremidades inferiores son una fuente importante de morbilidad en personas que viven con esta condición.
Las úlceras crónicas y las amputaciones provocan una reducción significativa en la calidad de vida y aumentan el riesgo de muerte prematura. Sin embargo, menos de un tercio de los médicos reconocen los síntomas de la neuropatía periférica relacionada con la diabetes.
Como resultado los diagnósticos erróneos contribuyen ampliamente a los altos índices de mortalidad.
La amputación de alguno de los miembros inferiores en personas con diabetes es de 10 a 20 veces más frecuente en comparación con aquellas que no padecen esta afección.
El doctor Juan Herrera, KOL Armstrong Laboratorios de México, se refirió a la importancia del tratamiento.
Primero deben controlarse los niveles de azúcar del paciente, ya que estos fomentan las infecciones, así que difícilmente se alcanza la adecuada cicatrización de las ulceras.
Una vez que está controlada la azúcar hay que saber si la úlcera está infectada o no; en el primer caso hay que dar antibioticoterapia para controlar la infección.
Además, debe estimularse el tejido con lavados frecuentes dos veces al día con agua y jabón, después humedecer la herida con un antiséptico que puede ser clorhexidina, microdacyn y posteriormente si no está infectada es recomendable la aplicación de recoverón G en abundancia.
Esa aplicación mantendrá la zona humedecida para ayudar a disminuir la inflamación; también inhibe los factores proinflamatorios y favorece la elaboración de fibras de colágeno, elastina, laminina, miocina y actinas, lo que mejora el proceso cicatrizal al favorecer la contracción del tejido cutáneo y agilizando el cierre de la herida.
Esto se debe realizar tres veces al día y cubrir con gasa estéril para evitar infecciones.
El Dr. Herrera explicó que, si la herida está infectada y se fue tratada con antibiótico, puede reforzarse con Recoverón N. Dicho ungüento con base glicérica mantiene hidratada y lubricada la herida. Esa hidratación crea un ambiente propicio para la reproducción celular, lo que ayuda a que no quede ninguna cicatriz.
Si no existe infección, pero si descontrol glicérico, Recoverón N sana la herida al tiempo que ofrece protección contra infecciones que se desarrollan por los altos contenidos de azúcares en el tejido o en el flujo sanguíneo del tejido y al estar expuestos a microorganismos del ambiente.
Algunos factores de riesgo para el pie diabético que pueden ser modificados son:
Finalmente, los especialistas coincidieron en reforzar el cuidado de los pies y prestar atención a dolor o entumecimiento, pérdida de la sensibilidad en los pies, cambios en la forma de los pies o tobillos, heridas, úlceras o llagas que no cicatrizan con las siguientes recomendaciones:
Las personas con pie diabético deberían visitar al angiólogo, pues es el el médico especialista en el cuidado del pie diabético, finaliza Jacqueline Alcántara, educadora en diabetes de BD Ultra-Fine.
La angiología es una especialidad dedicada al estudio, tratamiento y prevención de los trastornos que afectan a los vasos sanguíneos, que incluyen las arterias y las venas.