Las encías inflamadas son un problema bastante común. Pueden verse más rojas de lo habitual, aumentar de tamaño, sentirse sensibles o incluso sangrar al cepillarse. En muchos casos, la causa está en la acumulación de placa bacteriana, pero no siempre es así.
Cuando la inflamación aparece con frecuencia, no desaparece o se acompaña de otros síntomas, puede ser una señal de que existe un problema que necesita atención.
1. Gingivitis: la causa más común
La gingivitis ocurre cuando la placa bacteriana se acumula alrededor de los dientes y provoca inflamación de las encías.
Además de hinchazón, puede producir enrojecimiento, sensibilidad y sangrado al cepillarse o usar hilo dental.
Si no se trata, puede avanzar hacia problemas más serios de las encías.
2. Periodontitis
Cuando la inflamación de las encías progresa y afecta los tejidos que sostienen los dientes, puede aparecer periodontitis.
Esta enfermedad puede provocar sangrado, mal aliento persistente, encías que se retraen, dientes flojos y pérdida de piezas dentales.
Por eso, unas encías inflamadas durante mucho tiempo no deberían considerarse algo normal.
3. Mala higiene bucal
No cepillarse adecuadamente, no utilizar hilo dental o no realizar limpiezas profesionales cuando son necesarias facilita la acumulación de placa y sarro, que irritan las encías.
Sin embargo, una buena higiene no siempre elimina el problema si existe otra causa.
4. Cambios hormonales
Las variaciones hormonales pueden hacer que las encías sean más sensibles.
Durante el embarazo, por ejemplo, algunas mujeres desarrollan una inflamación conocida como gingivitis del embarazo.
También pueden producirse cambios en las encías durante la pubertad o alrededor de la menopausia.
5. Diabetes
La diabetes puede aumentar el riesgo de desarrollar problemas en las encías. Los niveles elevados de glucosa pueden favorecer las infecciones y dificultar la respuesta del organismo frente a ellas.
A su vez, una enfermedad periodontal importante puede dificultar el control de la glucosa, por lo que existe una relación entre ambas condiciones.
6. Falta de algunas vitaminas
Una alimentación deficiente puede afectar la salud de las encías. Una deficiencia importante de vitamina C, por ejemplo, puede provocar encías inflamadas y sangrantes.
Esto no significa que toda inflamación de las encías sea consecuencia de una deficiencia nutricional, pero forma parte de las causas que pueden investigarse.
7. Algunos medicamentos
Determinados medicamentos pueden producir cambios en las encías, incluyendo crecimiento o inflamación del tejido gingival.
Por eso, si el problema comenzó después de iniciar un tratamiento, es conveniente comentarlo con el médico o dentista.
8. Infecciones
Algunas infecciones de la boca pueden provocar inflamación, dolor, sangrado o aparición de lesiones en las encías.
Cuando existe dolor intenso, pus, fiebre o hinchazón importante, puede tratarse de una infección que requiere atención profesional.
¿Cuándo debería preocuparte la inflamación?
Una irritación ocasional puede desaparecer al mejorar la higiene bucal, pero conviene consultar a un dentista si las encías:
- Se inflaman constantemente.
- Sangran con frecuencia.
- Están muy rojas o sensibles.
- Se retraen y dejan expuesta parte del diente.
- Producen mal aliento persistente.
- Presentan pus.
- Se acompañan de dolor intenso.
- Los dientes comienzan a sentirse flojos.
También es importante consultar si la inflamación aparece junto con otros síntomas generales, como pérdida de peso, fiebre o cansancio inexplicable.


